Por Andrea Araya Moya
1 junio, 2017

También le decían «ojos de plástico».

La vida del pequeño Abushe no ha sido fácil. Oriundo de Jinka, Etiopía, el niño ha tenido que lidiar con las burlas e insultos de las personas, que incluso lo ignoran porque creen que es un «monstruo». ¿Por qué? Porque Abushe tiene un impactante color de ojos que te deja con la boca abierta cuando lo miras y que contrasta perfectamente con su color de piel. Sin embargo, si a simple vista crees que es cosa de suerte, en realidad no es tan simple, pues Abushe sufre de un extraño síndrome.

El síndrome de Waardenburg:

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El Síndrome de Waardenburg consiste en un conjunto de condiciones genéticas que pueden causar pérdida auditiva y cambios en el color de piel, cabello y ojos. Muchas de las personas que padecen esta condición suelen tener ojos de color muy claros (como azul). O incluso el mismo ojo puede tener diferentes colores dentro.

Otra de las características de este síndrome es el espacio anormal a los ojos y el color brillante. De hecho, a Abushe suelen apodarlo «ojos de plástico».

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Abushe no lo ha pasado nada de bien. Tiene que soportar las burlas de la gente y, además, vive en una choza con su abuela. Una noche sufrió por el incendio de gran parte de su hogar, lo que provocó serias heridas en él. Sin embargo, el pequeño pudo rescatar una pelota de fútbol con la que suele jugar y que es parte de su sueño: ser futbolista, tal como Messi.

Cuando nació, los padres de Abushe creyeron que sería ciego, pero luego de varios meses pudieron notar que el niño veía perfectamente y que era bastante más normal de lo que imaginaba. Sólo tenía un impactante color de ojos que le ha valido severas burlas a diario, pero que él ha sabido ignorar, pues sabe que los verdaderos «monstruos» son quienes le hacen sufrir.

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Él, en realidad, es una «bendición de Dios».

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