Por Camila Cáceres
26 julio, 2017

Insiste que es sano para los niños.

Hay personas que siguen las recetas al pie de la letra, gente como yo, demasiado distraída para cocinar como corresponde, y gente como esta madre, que decidió darle un giro muy… personal a su receta de brownies. Usó un ingrediente “secreto” tan controversial que arruinó para siempre la experiencia de muchos con los pastelillos de chocolate.

Sanctimommy es un Facebook dedicado a exponer a las “santimamás”, ese tipo de madre que tristemente vive su mágica experiencia juzgando a todo el mundo por no hacer exactamente lo que a ella le parece correcto y que jamás aceptará una critica contra su estilo de crianza. JAMÁS. Ni siquiera cuando provoca el horror abyecto de miles de personas.

Todo comenzó con un post de Facebook que decidieron compartir:

“Suspiro. ¡¡¡Déjenme volver a tratar por tercera vez!!! Suspiro. Estúpido Facebook.

Necesito consejos. Hice brownies para una venta de caridad en la escuela de mi hijo y les puse leche materna.

No tenía tiempo para ir a la tienda y no pensé que sería tan grave (algunos niños ahí podrían usar la nutrición, seamos honestos). Ni siquiera usé mucha.

Una de las madres se enteró y agrandó el asuntó más allá de toda proporción. ¡No sé qué hacer! ¿Tienes sugerencias? :(“.

🙁 es mi propia cara en este momento.

Los comentarios en la página responden con toda la dignidad que la situación amerita:

“Es como esa vez que hice limonada con mi orina porque se me acabó el agua y me dio pereza ir a la tienda a comprar. Sólo bebo Perrier así que sólo estaban bebiendo como, la mejor orina del mundo. No sé porqué todos se enfadaron tanto”.

Kelly

“‘Susan. ¡Estos brownies están DELICIOSOS! ¿Cuál es tu ingrediente secreto?’

‘Yo’”.

Molly

“Bueno, si todas las madres amamantaran a sus hijos hasta la universidad no tendría que mejorar su alimentación, ¿no?”

Jessi

Santimamá compartió el post con el mensaje: “Recordaré para siempre hoy como el día en que dejé de apoyar las ventas de pastelillos para caridad”.

Y no todas las respuestas se basaron sólo en el asco intrínseco que conlleva consumir sin saberlo fluidos corporales de otro ser humano. Hay razones de peso por las que esta razón fue profunda y fundamentalmente terrible:

“¡Honestamente esto es prácticamente un acto criminal! La leche materna, como la sangre o el semen, pueden llevar enfermedades. Es por eso que lo que servicios de donación legítimos hacen exámenes a la leche antes de dárselo a madres y sus bebés.

Alimentar secretamente a niños que no son tuyos con tus fluidos corporales es asqueroso, sospechoso y casi psicótico. No, no casi, es totalmente psicótico”.

Reine

“Un miembro de mi familia trabaja en Emergencias. Una vez atendieron un bebé que llegó con un estado mental alterado y se enteraron de que al bebé lo habían alimentado mientras la madre se drogaba.

ESTO es por lo que las madres están “agrandando el asunto más allá de toda proporción”. No tienen idea si la señora de los brownies con leche materna 1. está libre de enfermedades contagiosas y 2. no ha consumido sustancias legales o ilegales que pueden ser transmitidas a la leche y por tanto a los brownies.

¿Cómo pueden los otros padres saber si su leche es o no sana? Es terriblemente presuntuoso asumir que van a estar felices con eso”.

Shannon

Como hija de una matrona, puedo aseverar que a pesar de lo nutritiva que es la leche materna para los bebés, lo ideal es no usarla casual y secretamente como sucedáneo de leche normal en productos para adultos. Por favor. 

¿Te apetece un brownie?

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