Por Teresa Donoso
24 marzo, 2017

Simplemente wow.

Riley Hemson solía pesar 114 kilos, pero los deseos de mejorar su calidad de vida la motivaron a perder peso. Fue así que comenzó un largo viaje de ejercitar de forma regular y comer más saludable, dos hábitos que le hicieron perder 25 kilos sin privarse de sus alimentos preferidos en sólo 12 meses.

Según lo que la chica le relata al Daily Mail, ella sufrió de sobrepeso desde pequeña:

“Cuando era sólo una niña tenía sobrepeso. De hecho, no recuerdo algún momento en el que no me preocupara de mi peso”.

Para motivarse y mantener sus resoluciones, Riley decidió crear una cuenta de Instagram aparte de su cuenta personal donde comenzó a publicar fotografías que mostraban sus nuevos hábitos alimenticios y lo mucho que su cuerpo ha cambiado con el tiempo.

“El hecho de compartir mi viaje tiene que ver con mantener mis metas, y sabía que apenas creara la cuenta tendría que cumplir lo que decía que quería lograr. Nunca pensé que sería algo que disfrutaría. Lo que hago no es una dieta o una obligación, es mi vida y lo amo”.

Riley actualmente es vegetariana y estudia a tiempo completo en la universidad, y es por ello que no tiene un plan estricto de ejercicio y alimentación: lo que ella hace es escuchar a su cuerpo.

“Creo que se trata de mantenerse organizada y priorizar las cosas. Si tengo trabajos para la universidad eso será más importante que ejercitar, pero a veces es tan fácil como levantarme una hora antes para poder hacerlo todo”.

Con respecto a su alimentación, asegura que no ha hecho dieta:

“No he hecho nada dramático, esto no fue una dieta. Si quería comer patatas fritas las comía. Simplemente se trata de eso: darse cuenta de que un snack es un snack y que esas comidas deben ser limitadas. Comer saludable no es tan difícil como yo pensaba. Con el ejercicio es importante hacer algo que realmente te guste”.

Como Riley odia correr, prefiere realizar otras actividades a la hora de realizar ejercicios cardiovasculares. Al final, parece ser que no hay fórmulas secretas. Todo tiene que ver con tener paciencia y aceptar los ritmos del cuerpo.

¿Qué piensas tú?

Puede interesarte