Por Javiera Spröhnle
14 marzo, 2017

“La felicidad es un objetivo humano fundamental”

El sheik Mohammed bin Rashid al Maktoum, vicepresidente delos Emiratos Árabes Unidos (EAU) y jefe de gobierno de Dubai, creó el año pasado el ministerio de la Felicidad para promoverla ye incentivar una actitud positiva en el gobierno y en la vida. Aunque parezca broma, es cierto y de hecho, bastante útil. A veces olvidamos que la vida no es sólo política, economía, leyes y regulaciones. El humano es un ser emocional – no una máquina -, así que parece bastante lógico que se cree un ministerio que se preocupe del bienestar y felicidad de las personas.

La economista Ohood bint Khalfan Roumies la primera mujer de EAU en asumir la dirección de un ministerio de la Felicidad y se toma su trabajo bastante en serio.

«Le aseguro: (la felicidad) es una ciencia. Alude a la medicina, la salud, las ciencias sociales. Intentamos traerla del marco amplio a la práctica diaria en nuestra sociedad y nuestro gobierno”

– Ohood bint Khalfan Roumi, para The Los Angeles Time –

Getty

Aunque muchas personas creen que la labor del ministerio es recibir las quejas de la sociedad hacia el Estado o pedir ayuda en conflictos personales, Ohood bint explica que, en realidad, lo que han estado haciendo es:

– Encuestas para evaluar cómo se sienten los empleados en su ámbito laboral.

– La creación de un medidor de felicidad en línea para las oficinas públicas donde las emociones se expresan con emojis.

– Un estudio nacional de felicidad (los resultados aún se procesan).

– Una campaña en el ámbito educativo: ’100 días de pensamiento positivo’,

– Creación de una Patrulla de la Felicidad: Policías que en lugar de multas, premian con cupones de regalos a los conductores que respetan la ley.

– La organización de un Diálogo Global sobre Felicidad en la Cumbre Mundial de Gobierno (febrero 2017) donde se concluyó que: “La felicidad es un objetivo humano fundamental”.

Me quiero detener un segundo en esa última frase: «La felicidad es un objetivo humano fundamental». Es que, sin ir más lejos, si se interesa sólo un poco por conocer y entender el propósito del ser humano en el mundo, podrá leer y encontrar cientos de autores que hablan de la felicidad como fin último. Por supuesto, ahondado, bien explicado y argumentado. ¿Por qué, si lo que todos buscamos en la vida es la felicidad y plenitud, no se le debería dar un espacio importante en el gobierno? Y no sólo en el gobierno, también en el trabajo, en la familia, en las amistades, etc. Ni siquiera hace falta partir por algo tan grande como un ministerio, sino que simplemente cambiando algunos hábitos, recordándonos que vinimos al mundo para ser felices, ser más compasivos con nosotros mismos y con el resto, dejar de tratarnos como máquinas de producción y enfocarnos en nuestro bienestar emocional, también.

Por supuesto, muchos ven en esta acción de los Emiratos Árabes Unidos como un acto de hipocresía, pues se trata de un país con documentados problemas de derechos humanos: Human Rights Watch, Amnistía Internacional e incluso el Departamento de Estado de los EE. UU. tienen pruebas de las limitaciones a la libertad de expresión y de reunión, explotación de trabajadores migrantes, además de la discriminación de las mujeres, quienes tienen escasa protección contra la violencia sexual.

Getty

Sin duda alguna a EAU le falta poner más énfasis en el bienestar de sus ciudadanos. Les falta mucho camino por recorrer, pero al menos el hecho de implementar el ministerio de la Felicidad y poner el tema de la felicidad sobre la mesa, es un avance y uno digno de imitar (a menor o gran escala, todo suma).

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