Por Andrea Araya Moya
17 mayo, 2016

¡Salud!

Para algunos beber vino es parte de un pasatiempo en el que puedes desconectarte de la rutina para compartir con amigos u otras personas. Es sinónimo de un momento ameno de relajo y diversión. Sin embargo, no es muy bien mirado por otros, pues al contener alcohol hace creer que puede ser nocivo para la salud. Pero, ahora, la ciencia está de tu lado y ha demostrado que el vino no es malo como parece. Al contrario, podría ser de gran ayuda para cuando quieras perder esos kilos de más.

Exactamente. Científicos de la Universidad de Harvard y la Universidad de Washington llegaron a la conclusión de que beber dos vasos de vino por las noches puede reducir, en un 70%, la probabilidad de aumentar de peso.

Aunque, claro, tampoco es que te haga bajar de peso automáticamente, sino que te ayuda a evitar la obesidad y, así mismo, una serie de complicaciones de salud que podrían hacerle daño a tu organismo, como presión alta, diabetes, apnea del sueño, problemas cardíacos, entre otros.

¿Cómo te ayuda? El mágico elixir (el vino) contiene resveratrol, una molécula reconocida por ser antioxidante y, además, por ayudar a reducir los signos de la edad. Además, según los científicos descubridores de esta novedad, el resveratrol también podría ayudar a frenar las células que permiten la acumulación de grasa en tu cuerpo. Así que, si la consumes antes de irte a dormir puede que hagas algo más que sólo calentar el cuerpo y evitar el frío.

La ciencia te apoya una vez más. De hecho, se han hecho investigaciones en las que se analizó a 20 mil personas que habían aumentado de peso últimamente. Adivina qué descubrieron en ellas. ¡Ninguna consumía vino! Además, también notaron que aquellas que bebían vino tinto diariamente tenían cinturas más finas que las que no lo bebían.

¿Necesitas más razones? ¡Hazlo por tu salud! Aunque con moderación, claro.

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