Por Kat Gallardo
4 octubre, 2017

¡Ya ni siquiera se le notan las espinillas!

Kali Kushner siempre luchó contra pequeños casos de acné mientras estaba en la escuela. No fue sino hasta los 19 años en que comenzó a desarrollar severas marcas rojas que penetraron profundamente en su tejido. Ahí comenzó su proceso para tratar su acné quístico, pero pasó por varios inconvenientes.

Hoy Kali tiene 22 años, vive en Ohio, Estados Unidos y ya sabe lo que hacen cada uno de los secretos y tratamientos del mercado contra el acné. Lo probó todo y mientras lo hacía, descubrió que una gran parte de la medicación le hacía peor a su piel, incluso tratándose con diversos dermatólogos.

Impotente, creó una cuenta en Instagram en donde comenzó a contar su historia y lucha diaria contra esta compleja condición. Hoy tiene 22 mil seguidores, a quienes inspira gracias a su proceso de recuperación facial.

«Gasté mucho dinero en cosas que no funcionaron», dijo Kushner. El único medicamento que logró sanar su piel fue un compuesto de Isotretinoína, el cual debe recetarlo un dermatólogo y cuya prescripción es controlada debido a sus múltiples efectos adversos.

Antes de dar con la medicación correcta, intentó con varios otros métodos. Limpió su rostro con diversos aceites que no hicieron ningún efecto. También probó ir al natural, dejando de usar maquillaje, limpiadores y lociones; eso sólo logró empeorar su piel.

La Isotretinoína era la última opción, ya que tiene múltiples efectos secundarios severos. La piel se vuelve muy seca y en ocasiones duele todo el cuerpo. Además, no debe usarse por largo tiempo, ya que sus efectos secundarios empeoran y tiene incidencia en tipos de depresión clínica.

Cuando Kali comenzó a usarla, experimentó inmediatamente piel seca, ojos y dolor de espalda al tomar la medicación. Pero tres meses después, notó que su piel se aclaraba por primera vez en años.

El medicamento está hecho en base a vitamina A y actúa reduciendo la producción de aceite liberada por las glándulas de la piel.  Esta es la razón por la que la gente experimenta extrema sequedad e irritación cuando la toman por largos períodos de tiempo.

Kali tomó la medicación por seis meses y dejó de tomarla hace un año. Sigue experimentando problemas con su piel, pero de forma más débil. No planea volver a tomarlo debido a los efectos adversos.

En su proceso también descubrió que en su caso, algunos cambios en su alimentación también han ayudado. Ya no consume productos lácteos y ha restringido el consumo de ciertos azúcares.

Su cuenta le ha servido además, para entregar mensajes positivos acerca de la apariencia física para sus miles de seguidoras.

Advertencia: todos los medicamentos citados requieren supervisión médica.

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