Por Andrés Cortés
24 agosto, 2017

«Se sentía casi como una adicción».

Tener un aspecto saludable es una tarea que todos buscamos: soñamos con un cuerpo delgado que podamos lucir sin mayor inseguridad. La salud de nuestro rostro también es una pieza clave de nuestro autoestima pues enfrentamos al mundo día a día y tener un granito nos hará sentir incómodos durante nuestras tareas.

Para esto existen miles de productos de cuidado de la piel que podemos aplicar. Sin embargo Juli-Anne Coward, de 50 años, utilizó el equivocado.

A Juli-Anne le prescribieron una crema para tratar su eccema (inflamación en la piel), pero el producto que le recetaron creó solo un nuevo problema: su piel se comenzó a salir.

PA Real Life

La crema que Juli-Anne utilizaba tenía una base de esteroides, a la cual la mujer se hizo adicta y aplicaba sobre prácticamente todo su cuerpo. Su hábito le dejó la piel como vemos en la imagen y el dolor que sentía, de acuerdo a sus palabras «no le permitía siquiera utilizar ropa«.

La mujer ha dejado de utilizar estas cremas y hoy poco a poco comienza a ver la recuperación de su piel.

«Cuando más tiempo estoy sin la crema, mejor me veo. Estoy viendo el progreso. Conseguí una caminata de 6 kilómetros el otro día, algo que no hacía en años debido al dolor».

-Juli-Anne

Juli-Anne fue diagnosticada con eccema cuando solo tenía 3 meses de edad. En aquel tiempo se le recetó una crema tópica de esteroides para calmar la picazón de su piel.

«Mi madre aplicó la crema en mi cuerpo pensando que sería para mejor y sin la menor idea de los problemas que traería».

-Juli-Anne

Piel de Juli-Anne – PA Real Life

Durante su niñez, Juli-Anne debió aprender a vivir plagada de virus y diversas enfermedades. Cuando tenía 9 años, sufrió de una reacción alérgica a la penicilina, causando una acumulación de líquido en sus pulmones.

Debido a esto, se le prescribió durante 6 meses inyecciones de cortisona, un tipo de hormona esteroide, para fortalecerla. Cuando el tratamiento se acabó, su piel se fue «desconectando«.

«Las manchas eran como si mi mano hirviera. Se rompían y sangraban.

Mi confianza desapareció completamente. Odiaba la escuela, mostrar mis piernas«.

-Juli-Anne

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A los 20 años, cansada de su baja autoestima y las risas de sus compañeros, comenzó a utilizar una crema de esteroides en una dosis baja. Su piel comenzó a aclarar y su autoestima mejoró lentamente. Pero si olvidaba aplicar la crema o se le acababa, su piel sufriría de nuevo.

«Viví con miedo de quedarme sin crema. No podía ir a ninguna parte sin ella. Se sentía casi como una adicción. Si no la aplicaba, mi piel comenzaría a arder».

-Juli-Anne

A los 30, vivió un episodio lamentable. Al visitar al doctor, este le recomendó utilizar una crema que se receta para pacientes con sarna.

Aterrada con la aseveración que entregó el doctor Juli-Anne pensó que tendría que utilizar cremas con esteroides por el resto de su vida. Afortunadamente el año 2016 encontró un grupo en internet sobre personas que padecían eccema, al igual que ella.

Desde septiembre del 2016 dejó las cremas con esteroides y si bien al dejarlas sus manchas e irritación volvió, hoy se muestra muy recuperada tanto física como psicológicamente.

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Los problemas a la piel son más comunes de lo que se cree y enfrentarlos requiere de mucha fortaleza y sobre todo, paciencia. Esperamos que esta historia sirva de inspiración para nunca rendirse sufras el problema que sufras.

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