Después de 10 días “resfriado” llegó al hospital y su vida cambió para siempre.

Todos hemos evitado alguna vez ir al doctor por tener una “simple gripe”. Sin embargo, a veces se puede tratar de alguna enfermedad más grave, y al no tener el diagnóstico de un especialista, incluso podemos poner en riesgo nuestra vida. Por eso, siempre es preferible acudir a un médico cada vez que nos sintamos enfermos.

Mejor prevenir que lamentar, dice el dicho… Y este hombre, después de pasar por una traumática experiencia, lo tiene más que claro. 

Alex Lewis solía ser un hombre sano. No tenía enfermedades serias y los pocos resfríos que tenía le duraban menos de una semana. Sin embargo, en noviembre de 2013, una gripe que no trató y que se intensificó con los días, cambió su vida por completo.

Solent

Resulta que el padre de familia contrajo lo que pensó sería un resfriado común pero que luego lo derivó a emergencias. “No teníamos idea de lo que era en ese momento y luego, aproximadamente dos semanas después, nos encontramos sometidos a amputaciones y luego seis meses en el hospital con desfiguración facial“, explicó en This Morning.

Como Alex seguía participando de reuniones, comiendo bien y haciendo sus actividades diarias, nadie se imaginó que podría ser algo más grave, en especial porque estaban en pleno noviembre y era muy probable que pudiera agarrar una gripe. “Creo que si hubiese sido en julio, lo cuestionaríamos” comentó su esposa.

This Morning

Pero lo que tenía el hombre era mucho más grave que eso. Tenía una infección estreptocócica que había envenenado su sangre causando que uno de sus órganos fallara, y de no recibir atención médica adecuada y no someterse a una cirugía de urgencias, hubiese muerto.

Todo ocurrió 10 días después de comenzar a sentirse mal. Alex cayó hospitalizado y se enteró de que sus piernas y brazos estaban muy infectados, y para detener la agresiva infección, los médicos no tuvieron otra opción más que amputarle las piernas desde el muslo, el brazo izquierdo, una parte de su rostro y luego, después de los intentos desesperados de los cirujanos por salvarlo, su brazo derecho.

Alex Lewis

De un día para otro, el hombre de 33 años debió aprender a vivir con sus extremidades amputadas y a lidiar con la expresión de la gente cuando lo veían en la calle, pues sus luego de que le quitaran los labios en cirugía, la reconstrucción de ellos quedó bastante evidente.

Sin embargo, el amor y apoyo de su esposa Lucy y su pequeño hijo Sam, lograron que se recuperara más rápido y viera la vida de una manera más positiva. Incluso se animó a compartir sus experiencias a través de su sitio web, que hoy cuenta con varios seguidores que admiran su valentía al enfrentar desafíos como andar en kayak en Groenlandia y hacer paracaidismo. 

Alex Lewis

Si quieres conocer más acerca de su historia, puedes ver el siguiente video:

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