Por Valentinne Rudolphy
7 agosto, 2015

Tu organismo también tiene algo de responsabilidad sobre lo que comes.

La alimentación siempre es un tema de conversación. Tanto sea por peso, por lo que queremos comer después, o porque nos encanta la comida. Disfrutar de ella es algo positivo, siempre y cuando no perjudiquemos a nuestro cuerpo con ingestas inapropiadas o saturándonos o privándonos de ello. Y también, está el asunto de los antojos que nos atacan de vez en cuando, con tanta urgencia.

Captura de pantalla 2015-08-06 a las 12.45.22

@lele__muchlove.

La mayoría de las veces llegan unas ganas tremendas de comer, y esos impulsos por lo general van dirigidos hacia alimentos no tan saludables, como dulces o chatarra, ambos que implican una gran ingesta de azúcar. Podemos pensar que la verdad es que estamos nosotros eligiendo esto, y que deliberadamente nos morimos por comer alguna delicia, pero hay un poco más de ciencia en ello.

Hoy en día hay más estudios acerca de la adicción a la comida, en especial a aquella que no es del todo saludable para nosotros. Y la conclusión siempre es una misma: el culpable es la manera de alimentarnos que tenemos hoy en día, y particularmente, el azúcar.

Captura de pantalla 2015-08-06 a las 12.50.28

vinstage.

Hay tantos azúcares diversos en los alimentos, dulces y salados, que estos están constantemente estimulándonos, más cuando abrimos las puertas a una alimentación más calórica a base de chatarra o carbohidratos, que vegetales o frutas.

El azúcar es como nuestra droga y genera una especie de círculo vicioso en nuestro organismo. Las altas cantidades nos encantan y hacen que todo en nuestro cuerpo se estimule y dispare, es como una fiesta dentro de nosotros. Y este fenómeno es la respuesta, ya que el azúcar activa ciertos mecanismos biológicos internos que generan un comportamiento adictivo. Por lo que al consumir bastante azúcar, solo queremos más, ya que nuestro cuerpo nos lo pide, en cierta manera.

Captura de pantalla 2015-08-06 a las 12.50.34

vinstage.

Claramente uno tiene el poder de decisión, pero no es necesariamente que tú estés pensando en ello voluntariamente, sino que existe todo este proceso detrás. No es tanto falta de voluntad, sino que es todo un proceso. En cierta manera, nadie elige tener una adicción, sino que sucede debido a una acción aparte, que desencadena todo ese comportamiento.

Por lo mismo, debemos aprender a frenar cuando e excesivo. Nosotros no tenemos control sobre el antojo en sí, pero sí en lo que decidimos comprar y luego consumir. Nosotros sí damos la orden de tomar el alimento y llevarlo hasta nuestra boca, así que esa parte queda en nuestras manos. Y si te excedes en ello, ya es tu responsabilidad. ¡A tener consciencia!

 

Puede interesarte