Por Diego Cid
16 Junio, 2017

Pero hay una luz de esperanza.

Amit Patel, de 37 años, solía ser un doctor de urgencias en Londres cuando, en 2012, perdió su visión. Es por eso que confía en su perrita lazarillo, Kika, para moverse por las calles del centro de la ciudad durante la hora punta. Sin embargo, le pareció curioso como siempre se veía vuelto en una gran cantidad de incidentes sin una explicación lógica.

Es por eso que decidió montar con una correa una cámara GoPro a su querida Kika, intentando encontrar una explicación a todo lo sucedido y que él mismo no podía ver.

Ahí se dio cuenta de lo peor de las personas.

“Tuve un difícil trabajo guiando a papi por las no-tan-amigables multitudes de Londres y ahora necesito un descanso”.

“La gente me empujaba del camino sin remordimientos, a Kika la abusaron, golpeándola con paraguas y bolsos”.

Amit Patel en entrevista para Mashable.

“Estaba con mi bebé de dos meses en mi pecho y mi perro al lado izquierdo bloqueando la escalera. una señora llegó corriendo por detrás. Le dije que no podía caminar en la escalera porque llevaba un perro guía, pero a ella no le importaba y culpaba a mi perrita por perderse el tren”.

Amit Patel en entrevista para Mashable.

“Descansando en el tren antes del ocupado día por delante. Trabajaré cerca de South Bank en Londres hoy y al menos el sol está brillando. Salúdanos si nos ves”.

No todo es malo y siempre se puede tener una luz de esperanza, pues la mayoría de los encuentros con la gente nacen de buenas intenciones.

“La gente distrae a Kika, se ponen en el camino, tratan de ser chistosos o le dan golpes de juego, a algunos padres no les importa si tienen a sus hijos gritando al perro o acariciándolo, así que debo decirles con calma y amabilidad que está trabajando y si pueden esperar hasta que lleguemos al tren. Aunque claro, una vez alguien me dijo que como tengo un perro guía, debo ser respetuoso y dejar que le haga caricias si así lo quiere”.

Amit Patel.

“Crees que es seguro cruzar, pero te encuentras con vehículos bloqueando el paso”.

Patel perdió su visión en 2012 debido a una condición llamada queratocono, en la que la córnea cambia de forma. Fue operado con seis transplantes de córnea, pero todos fueron rechazados por su cuerpo.

“Ya es bastante difícil moverse por Londres, imagina entonces como es cuando no tienes tu visión funcionando. Descubrí mucha soledad cuando recién quedé ciego. Sólo confío en Kika y mi audición durante el día, pero siempre intento salir de casa con una sonrisa en el rostro”.

Amit Patel.

A Patel le gustaría llamar menos la atención al moverse por las calles, es por eso que le avergüenza mucho tener que gritar por ayuda en algunas ocasiones. En una ocasión, se bajó en la estación equivocada y se perdió de Kika.

Afortunadamente, un hombre le vio y le ayudó a reencontrarse con ella en la siguiente estación. ¡Qué gran labor la de Kika!

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