Por Pamela Silva
11 agosto, 2017

Mujeres como esta merecen todo nuestro desprecio. Era definitivamente un monstruo.

Todos tenemos problemas con nuestras mamás en algún momento de nuestras vidas, pero definitivamente no vas a tener razones para volver a pelear con la tuya después de leer como fue crecer con la madre de Andrew Copley.

Actualmente Andrew tiene 38 años y su madre, de 66, está condenada a tres años de cárcel por seis cargos de crueldad que cometió en su contra.

PA

A los 14 años, Andrew logró escapar de su madre y con una mochila llena de ropa al hombre se fue de casa y comenzó a vivir con su padre. El hombre tenía problemas de alcoholismo y su vida con él no fue sencilla, pero mucho mejor de la que tenía con su madre.

Christine Copley ya había tenía un hijo cuando quedó embarazada de Andrew, pero esta vez quería una hija mujer, no otro varón.

“Desde el momento que nací, Christine no me quería. Después de tener a mis hermanos quería una niña, así que cuando nací estaba furiosa. Me decía que hubiese deseado que muriera durante el parto”.

-Andrew Copley.

PA

La violencia sostenida comenzó desde que Andrew tenía seis o siete años, Christine lo golpeada, humillaba, le privaba la comida y lo amenazaba con abandonar a su mascota.

Cuando lo golpeaba, lo sumergía en hielo para que los moretones no fueran visibles y solía vender sus regalos de Navidad y cumpleaños.

“Yo solía ser bastante delgado, porque no comía. Christine se hacía comidas para ella, después me mostraba el plato vacío. Algunas veces no comía en días. Le rogaba a los otros niños en el colegio por sobras, o comía comida de hamster o galletas de perro para sobrevivir.

-Andrew Copley.

PA

A pesar de que Servicios Sociales visitó la casa en un par de ocasiones, nunca encontraron la evidencia suficiente para presentar cargos contra Christine y quitarle la custodia de los niños.

La situación para Andrew empeoró cuando comenzó a trabajar a los 14 años y Christine quiso quitarle parte del dinero que estaba comenzando a ganar. Él se negó y ella lo golpeó con una botella de vino, ese fue el momento en el que decidió irse.

PA

Durante años Andrew buscó justicia y finalmente en 2016 su madre fue encontrada culpable de crueldad.

“Para mí, el juicio era más sobre que me creyeran. Tres años no es una larga sentencia, pero es suficiente para probar que estaba diciendo la verdad. Ya no la llamo ‘mamá’. No puedo. La llamo Christine, porque una madre nunca podría haber hecho lo que ella hizo. Sólo un monstruo podría”.

-Andrew Copley.

Te puede interesar