Por Macarena Faunes
17 octubre, 2019

La mayoría de los seres humanos nos amargamos la vida por detalles. Decimos la típica frase «no puedo» cuando algo nos parece imposible de hacer cuando no lo hemos intentado, nos rendimos a la más mínima frustración, o simplemente no queremos realizar nada porque nos pereza. Los animales siempre nos están dando una lección, pero esta sí que es una para recordar eternamente.

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