Por Lucas Rodríguez
26 junio, 2020

“Con la desaparición de los turistas, han sido más agresivos, luchando contra los humanos por comida para sobrevivir”, dijo una autoridad local. Puede que no se enfermen, pero la pandemia también los ha afectado.

De las pocas “buenas” características que tiene esta pandemia de COVID-19, es por un lado, que prácticamente no tiene interés en atacar a los niños y más jóvenes. Podemos descansar tranquilos, sabiendo que esta virus altamente contagioso no molestará en lo absoluto a nuestros bebés. Luego de eso, está el hecho de que no se ha demostrado que el virus pueda ser peligroso para las demás especies. El coronavirus está netamente interesado en los adultos, mientras más mayores, más probabilidades de contraerlo. 

Unsplash

Pero pensar netamente en la capacidad para mandarnos a la cama un par de días, es algo miope. Una pandemia de esta gravedad tiene el efecto de afectarlo todo a nuestro alrededor. Incluso quienes se salvan de él, como los niños y los animales, verán las consecuencias de que la actividad humana haya tenido que, virtualmente de la noche a la mañana, frenar en seco. 

Unsplash

En el caso de los animales que nos acompañan en este planeta, no son solo las mascotas las que están teniendo que aguantar nuestras crisis de pánico o aburrimiento por el encierro. Los animales salvajes también están pasando un mal rato. 

Reuters

En Tailandia, esto tendrá una triste consecuencia. Ese país es conocido, entre otras cosas, por tener una enorme población de monos. Estos juegan e interactúan con los turistas que visitaban a diario los templos y sitios de interés. De ellos recibían comida y atención.

Reuters

Dado que hace varios meses que ni siquiera un solo turista ha pisado estos territorios, los monitos se estaban poniendo ansiosos. Incluso, peligrosos: 

Están tan acostumbrados a que los turistas les den de comer y la ciudad no les brinda espacio para valerse por sí mismos. Han sido más agresivos, luchando contra los humanos por comida para sobrevivir. Están invadiendo edificios y obligando a los locales a huir de sus hogares.

–Supakarn Kaewchot para Reuters.

Reuters

Debido a esto, el gobierno local tuvo que tomar una medida bastante drástica. Llamando a todos sus veterinarios y especialistas, pusieron en marcha una campaña para esterilizar a cerca de 500 de estos monos.

Unsplash

Puede que suene fuerte, pero es una manera de controlar que la población de monos no se salga de control. En la eventualidad que sus números crezcan más allá de lo normal, será solo cosa de tiempo antes de que comiencen a rebasar los límites que los separan de las personas. Teniendo en cuenta que muchísimas personas están llevando sus cuarentenas en casa, recibir una invasión de monos no es lo que estaban esperando. 

Puede interesarte