Por Camila Cáceres
5 mayo, 2017

“Detectives de mascotas” debería ser un programa de televisión.

Colin Butcher es un hombre de gran corazón y un amor tremendo por los animales. No tiene preferencia entre perros y gatos, y desde hace más de 20 años tiene una agencia de detectives privados exclusivamente dedicados a encontrar mascotas perdidas o robadas. Creo que fallé mi llamado en la vida porque eso suena realmente como un trabajo espectacular, aunque como Butcher lo cuenta, tiene muchos momentos difíciles.

Cuando los gatos caen en algún lugar del que no pueden salir y se quedan atrapados allí por mucho tiempo, acaban en un estado parecido al coma y si no se les rescata a tiempo, mueren incluso después de ser rescatados.

La idea se le había ocurrido antes, pero no fue hasta el 2016 que conoció a Molly.

Molly es una cocker spaniel que había sido abandonada por su familia y pasado por varios hogares temporales. La pobre estaba muy ansiosa al principio, pero su temperamento era todo lo que habían estado buscando. Cuando algo llamaba su atención se enfocaba totalmente. Tanto que la llevaron a una granja donde había una docena de gatos y no dejó de jugar con su entrenadora.

Molly sería la clave para poder rescatarlos a todos:

Molly sería su buscadora de gatos.

Mark Chilvers

La entrenaron para reconocer olores y pronto Molly comenzó a salir con ellos, buscando a sus amigos felinos y echándose al suelo sobre su estómago al encontrarlos para no asustarlos. Su sueldo es simple: Mimos, amor incondicional, un hogar comodísimo y black puddin, un tipo de salchichón de sangre y grasa de cerdo, usualmente revuelto con avena. Es la comida favorita de Molly.

Hasta ahora, Molly ha encontrado 11 gatos. Su primer búsqueda exitosa fue en febrero y los dueños del aventurero gato de tres colores que fue hallado en el techo de un granero no podían creerlo.

Actualmente Colin se encuentra tratando de inventar una botas para proteger sus patas cuando les toca entrar a sitios abandonados.

¿No te encanta?

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