Por Romina Bevilacqua
9 Abril, 2015

En poco espacio este hombre hace maravillas con sus cultivos. Pero la historia de cómo comenzó su huerto es lo mejor. 

Hace 10 años Jules Dervaes llegó a casa con unas tortillas de tacos para sus hijos y sólo días después se enteró que esa misma marca estaba retirando sus productos del mercado porque erróneamente no habían especificado que estaban fabricados con maíz genéticamente modificado. Él que fomentó siempre una alimentación sana entre sus hijos, pensó que no quería volver a darles de comer algo de procedencia cuestionable así que decidió armar su propio huerto en casa. De a poco comenzó a utilizar más y más espacio…hasta que cubrió los 400 m2 de su jardín por completo y comenzó a llevar una vida mucho más sustentable. Ubicada a unos pasos de una gran autopista esta microgranja parece casi de ensueño.