Por Camila Cáceres
8 septiembre, 2017

“Recordaré su risa, su sonrisa para siempre. Patrick no tenía ni un poco de tristeza en él y cada una de sus sonrisas me llenó de orgullo”, dijo Ann.

Todos tenemos un animal particularmente cercano a nuestro corazón, admítanlo. Puede que sean los leales y amorosos perros o los elegantes y adorables gatos (mi personal favorito), o quizá tienes un alma más salvaje y lo tuyo son los leones o los elefantes. Para Patrick Saunders, ese adorable animal eran los caballos.

Creció rodeado de ellos. Su padre también los amaba y le enseñó a su hijo todo sobre su cuidado. Las memorias más dulces de Patrick son alrededor de los caballos que su familia entera quería tanto.

De eso hace ya mucho tiempo. Patrick lleva los últimos años postrado y recientemente, la inmovilidad le había dejado con una depresión que tenía preocupados a su familia y l equipo de salud que lo cuida en el Hospicio de North Devon, Inglaterra, así que decidieron actuar.

Llamaron al Centro de Rescate Equino de North Devon y les pidieron un poni, algo dulce, pequeño y amable que pudiese interactuar con Patrick.

Ann Simm, la fundadora del centro, les preguntó más acerca del hombre y decidió que un poni no estaba a la altura del trabajo.

“Dije, ‘si realmente es un hombre de caballos querrá ver un caballo de verdad’. Así que le traje a un gran chico, Victor”.

Ann Simm

North Devon Hospice

“Su cara se iluminó. Iluminó todo el lugar. Patrick estaba muy feliz. Sus ojos, su sonrisa gigante: me quedé helada. Por un segundo debe haber olvidado todas sus preocupaciones, sólo por una visita de Victor.

No, no era sólo una visita. Era una experiencia de hermosas memorias para su familia”.

Durante este mágico encuentro Patrick acarició a Victor y le dio una zanahoria. Para sorpresa de las enfermeras, que al principio estaban un poco preocupados por la presencia del caballo, Victor parecía saber que se trataba de una ocasión solemne.

“Victor estuvo muy quieto y no se inmutó por nada de lo que pasaba a su alrededor.

Sabía que estaba haciendo algo bueno”.

Ann Simm

North Devon Hospice

Como todas las cosas buenas, esta también se acabó. Patrick hizo su paz con el momento y dijo adiós felizmente, preparado para el resto de su aventura con el corazón lleno, más de lo que cualquiera de los presentes podía adivinar.

Murió tres días después.

North Devon Hospice

“Recordaré su risa, su sonrisa para siempre. Patrick no tenía ni un poco de tristeza en él y cada una de sus sonrisas me llenó de orgullo”.

Ann Simm

Una cosa que la veterinaria no sabía es que la reunión fue aún más conmovedora de lo que se aprecia a plena vista. ¿El padre que compartió con Patrick su amor por los equinos?

También se llamaba Victor.


Su familia quedó profundamente agradecida tanto del centro de rescate como del hospicio que creó esta maravillosa oportunidad para su padre, hermano, tío y abuelo.

Realmente hermoso.