Por Constanza Suárez
16 enero, 2020

Cognac, el perro de Ralph Johnson, un día escapó y el anciano pensó que había encontrado su cuerpo fallecido en la carretera. Pero estaba en el refugio Front Street.

La vida de Ralph Johnson nunca estuvo llena de mucha energía canina. Si bien alguna vez tuvo un perro, no fue parte esencial de él, ni conoció el amor que podía sentir hacía una mascota. Hasta que llegó Cognac. 

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El anciano de Sacramento, Estados Unidos adoptó a Cognac, un perro de tamaño mediano que rápidamente se convirtió en su fiel amigo. Sin embargo, recientemente vivieron un amargo episodio juntos.

Un día, de alguna manera, Cognac salió de la casa de Johnson y desapareció. Intentó llamar a su cachorro, pero no encontró respuesta. El perro se había ido de verdad, y Johnson temía que su compañero se encontrara con un automóvil de frente.

Front Street Animal Shelter

Al día siguiente, Johnson se encontró con una horrible escena: un perro negro y marrón de tamaño mediano que se parecía a Cognac, muerto a un lado de la carretera. Lucía tan similar que estaba convencido que era su perrito.

Con el corazón roto, lo llevó a la Sociedad para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales(SPCA) para que lo cremaran. “Era un desastre. Las lágrimas comenzaron a fluir. No pude evitar que las lágrimas fluyeran”, admitió a KXTV. 

“Es mi primer perro. Nunca lo había experimentado. Para mí fue solo un concepto. Sé lo que es perder a alguien así. Pensé que lo había perdido”, agregó.

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Mientras atravesaba el proceso de duelo, recibió una llamada completamente inesperada del Refugio de Animales de Front Street informándole que tenían a su perro y que estaba listo para que lo recogiera. 

Johnson pensó desconcertado “¿Está vivo? ¿Qué quieres decir con que está vivo?”. 

ABC News

Efectivamente, el pobre perro que Johnson había encontrado fallecido era parecido, pero no era Cognac. Cognac estaba en el refugio, muy vivo, enérgico y extasiado por volver a ver a su dueño.

Johnson se levantó temprano al día siguiente y ansioso fue a buscar a su amigo. Cognac saltó de inmediato a sus brazos. «Fue una gran sensación”, aseguró. 

El perro pudo volver con su dueño gracias al microchip. Front Street Animal Shelter compartió la historia de Johnson y Cognac en su cuenta de Facebook, usándola para resaltar la importancia de los microchips.

 

 

 

 

 

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