Por Diego Aspillaga
5 febrero, 2020

Bud Tobin adora a los gatos dedica todo su tiempo libre a armar casas de lujo para esos animales que no tienen la suerte de tener un hogar. Los ayuda a sobrevivir al frío invierno canadiense.

Bud Tobin y su esposa Carol tiene muchas cosas en común que los han ayudado a mantener un bello matrimonio hace ya varias décadas.

Pero entre todo lo que los une, hay una característica que ambos comparten y que los ha definido desde que se conocieron hasta hoy: los dos son fanáticos de los gatos. 

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El hombre de 74 años, ex militar y que ahora trabaja bajo comisión para la universidad de la Guardia Costera de Canadá, afirma que gran parte de su relación con su esposa y de su vida están relacionadas con el amor y preocupación que siente por estos felinos. 

Fue este amor por los gatos que lo hizo conocer a su esposa y a encontrar su hobby favorito, con el que se entretiene en las horas muertas y además ayuda a sus animales favoritos: construir casas para los gatos callejeros.

Cape Breton Post

Tobin comenzó a ayudar a los extraviados a fines de la década de 1990 mientras trabajaba como oficial de seguridad en el Parque Industrial de Sydport, reportó el medio Cape Breton Post.

Si hubieran podido, los Tobin habrían recibido a todos los gatos que alimentaron y ayudaron en su casa, pero su pequeña morada ya no podía aceptar más animales: tienen 4 gatos rescatados que apenas se sienten cómodos debido al espacio. Es por esto mismo que decidieron seguir haciendo refugios para todos los animales que no tuvieron la suerte de ser rescatados y encontrar una familia. 

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“Noté que había gatos por todas partes, así que comencé a alimentarlos y no sé cuántas casas construí para ellos. Tenía casas por todos lados», dijo.

En un momento, los Tobins criaron gatos en su garaje que se estaban recuperando de ser castrados o esterilizados. Pero ahora, Tobin dice que se centra principalmente en construir refugios. Sus impresionantes creaciones no solo están aisladas, también tienen ventanas y sus propias escotillas de escape.

«Estoy en el garaje desde la mañana hasta que vengo a veces a las ocho, las nueve de la noche y ceno. Una vez que empiezo eso, estoy en la zona correcta. Mi esposa dice que tengo TDA. No puedo sentarme quieto. Tengo que tener algo que hacer. «Ya llegué a 13 en lo que va del año», dijo.

Cape Breton Post

En el pasado, Bud construía refugios de los materiales que él mismo compraba o encontraba durante la limpieza del garaje de la municipalidad regional de Cape Breton. Ahora, Bud recibe donaciones junto con materiales de desecho de organizaciones locales y sin fines de lucro que valoran su labor como defensor de los animales más vulnerables.

Cape Breton Post

Mientras vivan, los Tobin estarán ahí para asegurarse de que la población de gatos callejeros tenga un lugar donde descansar del cansancio y de las bajas temperaturas invernales.

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Y los animales beneficiados con su caridad son miles.


 

 

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