Ambos tuvieron un pasado de abusos y al parecer eso hizo que se unieran aún más.

Aunque muchos piensen que los gatos y los perros definitivamente no se llevan bien, siempre hay que darles una oportunidad de conocerse, pues a veces pueden llegar a ser grandes e inseparables amigos.

Bien lo sabe Bethany Leigh, una chica animalista que siempre ha estado dispuesta a ayudar a los animales que lo necesiten. Por eso mismo adoptó a su perro pitbull llamado Sterling cuando tenía solo 4 semanas y un terrible pasado de abusos.

Si bien fue difícil hacer que recuperara la confianza en los humanos, con mucho amor y paciencia terminó convertido en el perro más dulce y cariñoso.

Bethany Leigh

Incluso comenzó a copiar algunas conductas de su mamá humana y se volvió todo un defensor de los animales. Tanto, que hizo que Bethany adoptara a un gatito con el que él se había encariñado demasiado.

Resulta que un día que la chica caminaba cerca de un McDonald’s, de pronto oyó unos débiles maullidos que la guiaron hacia donde estaba un gatito bebé abandonado. Enseguida lo recogió y lo llevó a su casa, y por alguna razón, Sterling se enamoró más que nunca con su pequeño y nuevo amigo adoptivo llamado Lux.

Bethany Leigh

En un principio el gatito le temía al enorme perro, pero luego de que él le demostrara todo su amor, se volvieron inseparables.

Bethany Leigh
Bethany Leigh

Bethany tenía pensado acoger al bebé gato hasta que estuviera fuerte y saludable para que otra familia lo adoptara, sin embargo, se le hizo imposible darlo en adopción. El lazo que había desarrollado con su perro era muy importante y romperlo los hubiese destrozado a ambos.

Bethany Leigh

Así que finalmente se quedó con Lux y ahora son oficialmente hermanos. Si bien ambos tuvieron comienzos difíciles en la vida, ahora parecen entenderse mutuamente, y no hay duda de que serán los mejores amigos por el resto de sus vidas.

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