Por Valentina Miranda
1 agosto, 2022

Cuando Chloe Adams, de 17 años, se despertó una madrugada en Whitesburg, Kentucky (EE.UU), vio que toda su casa se estaba inundando y no tenía a nadie más salvo a Sandy, su mascota que ha cuidado por años. No dudó en llevarla para mantenerla a salvo, así que nadó en aguas frías con tal de lograrlo.

Cada lugar en el mundo tiene su naturaleza y todo lo que eso conlleva. No hay ninguno que se salve de las catástrofes como lo son terremotos, tsunamis, huracanes, entre otros, y es en momentos tan urgentes como aquellos en que pensamos en nuestros seres más queridos porque, a diferencia de lo material, no se pueden recuperar si algo malo llegara a sucederles.

Chloe Adams, de 17 años, tiene muy clara esta idea. La chica vive en Whitesburg, Kentucky (Estados Unidos) junto a su abuelo y su fiel perrita llamada Sandy, a quien ha cuidado desde pequeña.

Terry Adams

Durante una madrugada, Chloe se despertó y lo que parecía ser una pesadilla se había vuelto realidad. Las aguas torrenciales salían de los desagües del baño, a través de los azulejos de la cocina y no tardaron en inundar su casa.

En aquel instante no tenía a nadie cerca salvo a Sandy, y no dudó en mantenerse a salvo junto con su perrita. “Había agua hasta donde podía ver. Tuve un ataque de pánico, dijo a CNN.

Terry Adams

Chloe supo en ese instante que debía salir de la casa para que ambas sobrevivieran. Sus abuelos se encontraban en una casa que estaba a solo unos metros de distancia, por lo que le gritaron para que se resguardara en casa e intentaron llamarla, pero la mala señal telefónica y lo complicado del asunto impidieron que ella los oyera.

Además el 911 estaba colapsado con tantas llamadas, así que Chloe se armó de valor para salvarse y proteger a quien más quería. “Lo siguiente que pensé fue que necesitábamos nadar hasta la casa de mi tío. Puse a Sandy en el agua momentáneamente para ver si podía nadar, pero no podía, así que la cargué y volví adentro, vadeando el agua hasta la cintura para tratar de localizar algo que pudiera flotar para ponerla”, contó a CNN.

Leandro Lozada

Probó distintos muebles con tal de flotar con Sandy hasta que se le ocurrió la idea de nadar en las aguas frías llevando a su mascota sobre un cojín hasta subirse a un techo que no estaba sumergido. “Conocía los peligros de tratar de nadar en aguas profundas y en movimiento, pero sentí que no tenía otra opción, comentó al medio.

Ambas estuvieron ahí sentadas por más de 5 horas hasta que su prima las rescató en un kayak. Toda su familia se refugió en el segundo piso de la casa de su tío hasta que fueron rescatados. Chloe no pudo evitar derrumbarse “por el alivio de saber que Sandy y yo sobrevivimos a la inundación”, dijo al medio.

Su padre, Terry Adams, expresó su alegría en Facebook tras el rescate. “Perdimos todo hoy. Todo excepto lo más importante”, dijo. Gracias al ingenio de Chloe, ella y Sandy salieron bien.

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