Por Moisés Valenzuela
29 noviembre, 2018

Una noche, alrededor de las 4 am, escucharon un sonido en el baño y fueron a investigar. Ahí estaba ella, y en ese momento entendieron en qué lío se habían metido.

“Me pregunto si podrá saltar”, fue la primera pregunta que se hizo el dueño de esta perrita antes de verla despegarse del suelo casi dos metros. En ese momento se dio cuenta de que su recién adoptada mascota no sería nada fácil.

Arwen fue entrenada como perro de servicio para personas autistas y reclusos como parte de un programa de rehabilitación y reinserción desarrollado en prisión. Su tiempo de trabajo y la forma en que fue enseñada podrían ser, según su nueva familia, la explicación de su enérgico comportamiento.

El mismo día que llegó, por la tarde se comería un kilo de carne en 60 segundos. Y este era sólo el comienzo.

“Oh, mierda”, dijo su dueño.

Gallusrostromegalus / Tumblr

Su hijo decidió hacer una lista de algunas de las travesuras que Arwen fue haciendo con el tiempo y el resultado es lo más gracioso que podrías leer, así que tomamos algunas de su cuenta de Tumblr y las compartimos para que rías un rato con esta tierna cachorra.

1. Bebiendo de la corriente

Una noche, cerca de las 4 de la madrugada, el joven escuchó que el agua del inodoro no dejaba de correr. Tanto fue el ruido, que se levantó para cortarla desde la llave. Al llegar al baño jamás imaginó lo que iba a encontrar: Arwen al costado del retrete, tirando la cadena sin cesar sólo para beber agua de la corriente que se formaba. Sin decir nada, se unieron a él su madre, su prometida y su padre. Estaban atónitos y la contemplaban mientras bebía, hasta que alguien reaccionó y gritó “¡la factura del agua!”.

Gallusrostromegalus / Tumblr

2. Las judías congeladas

Dado que en casa no tienen aire acondicionado, para combatir el calor del verano un día pensaron que sería buena idea extraer la hielera del congelador para enfriar un poco el ambiente. También, pensaron que sería bueno cortar el pelo de Arwen para que no se acalorara. Ella contestó con una mirada seria así que supieron que no era buena idea. La mejor opción para ella fue acostarse encima de la hielera, donde habían alimentos congelados. La dejaron instalarse ahí un momento, pero la madre le advirtió que no podía comer nada. Se comió una bolsa de judías y se echó terribles pedos durante tres días.

3.  La amiga serpiente

Un día decidieron pasear a Arwen a un bosque cercano. Su correa era bastante larga para que pudiera recorrer y olfatear todo lo que quisiera. En un momento, desapareció tras un arbusto. Al volver, ¡traía una serpiente de dos metros enrollada en su cuello intentando estrangularla! Pero Arwen parecía no entender: con las partes de su rostro que quedaban descubiertas parecía decir “¡Mira, lo que encontré!”. El muchacho corrió del susto, se cayó y rompió su rodilla. Sus gritos hicieron que la perrita y la serpiente se soltaran.

Gallusrostromegalus / Tumblr

4. Una tarde en el veterinario

Para un control de rutina, Arwen fue llevada al veterinario. La dejaron ahí y pasarían por ella más tarde. De pronto, los médicos no lograban encontrarla por ninguna parte: nadie sabe cómo, pero apareció en el techo de la clínica observando desde allí a los demás perros. Todo el personal estuvo cerca de una hora intentando descubrir cómo había llegado hasta ahí y cómo podrían bajarla. Estaban apurados porque en cualquier momento llegarían a buscarla. Hasta que llegó su dueña: “Arwen, trae tu peludo trasero hasta aquí”. La traviesa cachorra saltó a un árbol de la casa vecina, se bajó y regresó a la consulta. Todavía se preguntan cómo lo hizo.

 

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