Por Luis Lizama
8 septiembre, 2020

Llegó a comienzos del 2016, con evidentes signos de maltrato. Tenía apenas 3 años de vida y “estaba claro que la vida no había sido amable con él”, explicaban sus cuidadores. Hoy ha vuelto a sonreír.

Muchas veces el mundo no es amable con los animales. Aunque en realidad no se trata del mundo, sino más bien del ser humano y sus civilizaciones. Las calles, edificios, casas, parques y todas las grandes ciudades están construidas para las personas, sin considerar a nuestros hermanos peludos. Algunos no logran sobrevivir, otros logran acostumbrarse.

Este perrito pasó por malos momentos en su infancia, donde fue maltratado y traumatizado. Llegó al refugio Dogs Trust con apenas 3 años de vida y evidentes signos de violencia. Tenía miedo de todos. Así pasaron 4 largos años en el refugio, viendo como sus amigos se iban adoptados y él seguía esperando. Pasó el tiempo y logró recuperar confianza, mostrando toda su personalidad. Ahora, tras 1.451 días, una familia decidió darle una oportunidad. 

Dogs Trust

Su vida se remonta a la ciudad de Dublin (Irlanda), donde vivió por años con la organización benéfica Dogs Trust, una de las más grandes del país. 

Su nombre es Navy y llegó en mayo del 2016, cuando tenía apenas 3 años de vida. Su cuerpo tenía signos de violencia y maltrato, así como su actitud temerosa.

“Estaba claro que la vida no había sido amable con él. Le resultaba difícil confiar en la gente y el mundo parecía un lugar aterrador para este gentil gigante”.

Relatan los voluntarios de Dogs Trust a medios locales.

Dogs Trust

Pasó varios años, así que ya había formado una amistad con sus cuidadores. Lo cuidaron, enseñaron y dieron amor, incluso enseñándole varios trucos, para que cuando lo adoptaran, estuviera preparado.

“Una vez que Navy comenzó a sentirse más cómodo con la gente, no pasó mucho tiempo antes de que fuera uno de los mejores perros aquí en Dogs Trust. Lo nombraron “El Perro más Divertido” en el centro y nos hacía llorar de risa con sus tonterías cada vez que lo sacaban a caminar”.

Dijo el cuidador Niamh McGrath a medios locales.

Imagen referencial – Pixabay

Ahora es un miembro más de la familia que lo adoptó, que le da amor y muchísimo cariño. Celebran sus cumpleaños, le dan juguetes y comida rica.

Así como Navy, muchos otros perritos logran rehabilitarse con paciencia y comprensión. En esa tarea es fundamental el trabajo de organizaciones como Dogs Trust. Puedes visitarlos en su sitio web haciendo click aquí.

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