Por Gillian Armstrong
2 junio, 2017

Y peor si es de otra especie.

Una madre protege a su hijo ante lo que sea, algo que se da en gran parte de las especies que habitan en la Tierra. Este alce lo demostró a cabalidad cuando un oso atacó a su cría, la cual sola, y debido a su tamaño y poca experiencia, no habría podido salir de tales apuros sin una muy buena ayuda.

Allí fue cuando su mamá salió a la escena a ahuyentar al oso que pretendía lastimar a su pequeño, una lucha entre especies que pudo grabar una pareja de novios que transitaba en su camioneta por las afueras de Flagstaff, Arizona, en Estados Unidos. 

La cría estaba escondida debajo de una rama caída de un árbol cuando el oso salió a su ataque. La madre oyó los chillidos de su hijo, salió a su rescate y asustado el enemigo subió al tronco de un árbol.

Cuando ya por segunda vez el atacante siguió en su intento de capturar a la cría, el alce mayor le dio una buena patada que lo hizo quedarse en su lugar. La madre y su hijo pudieron seguir tranquilos por su camino.

“Me imagino que la naturaleza siguió su curso. La cría no parecía estar lastimada, y la madre se mantuvo”, dijo la mujer testigo de lo sucedido, y todos esperamos que así sea.