Por Luis Lizama
30 septiembre, 2019

La Organización Mundial de la Salud lo catalogó como «probable carcinógeno para los seres humanos”, pero muy pocos países lo han prohibido.

El glisofato y sus polémicas tienen largo historial. El mundo de la ciencia se ha dividido respecto a su peligrosidad y sobre todo respecto a su responsabilidad en el cáncer. Para los animales, puntualmente insectos, prácticamente no hay cuidados ni -había- preocupaciones. Alemania lo ha prohibido.

Los ministerios de Educación e Investigación, Medio Ambiente, Agricultura y Alimentación, han decidido prohibir el uso del polémico glisofato, herbicida que daña y causa muerte a abejas e insectos. 

AFP

Y es que ya son 17 las naciones que han prohibido el uso del herbicida. Países de Asia, Europa, Medio Oriente, África y Centroamérica han tomado cartas en el asunto y regularizado su utilización. El beneficio es directo para los insectos y animales que conviven diariamente con él, pues se aplica en plantaciones de todo tipo.

En Estados Unidos, por ejemplo, su uso está regulado en algunos Estados, incluso catalogado como «probablemente cancerígeno», pero sin prohibición explícita de uso. En 2017, California lo incluyó en el listado oficial de productos cancerígenos, según informa eldiario.es

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Dos años antes, en 2015, la Organización Mundial de la Salud confirmó que la sustancia es “un probable carcinógeno para los seres humanos”

A raíz de todos los antecedentes de salud, pero considerando su impacto en el bienestar de los insectos como las abejas y la biodiversidad, es que Alemania decidió su prohibición. El cuidado del medio ambiente va en serio.

La medida fue impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente, en el marco de su campaña y lucha contra la extinción de insectos. Ha sido un completo éxito, generando preocupación en parte de la población que ha apoyado la iniciativa.

Manifestación en Berlín, Alemania (2018) – Getty

Las manifestaciones en favor del cuidado de la biodiversidad y la eliminación del herbicida, se registran desde 2017. 

Manifestación en Brucelas, Bélgica (2017) – AFP

La medida comenzará a hacerse efectiva desde 2020, reduciendo su uso gradualmente, para culminar el 31 de diciembre de 2023.

Para aquello, el Gobierno Alemán destinará 100 millones de euros por año. Además de promocionar el cuidado y medidas de protección para insectos en todo ámbito. 

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En un principio, el glisofato era comercializado por la empresa Monsanto, que recientemente adquirió Bayer. Desde la compañía alemana han criticado la medida por suponer que va contra la evidencia científica, acorde a información de El País.

«No estamos de acuerdo con la decisión del Gobierno alemán de prohibir el glifosato a finales de 2023. Esta decisión ignora décadas de evaluaciones científicas de agencias reguladoras independientes […] el glifosato es seguro cuando se emplea correctamente”

Explicó Liam Condom, Presidente del departamento de cultivos de Bayer.

Lo importante, es que la nueva medida llegará en el momento indicado, cuando más se necesita de los insectos polinizadores, entre otros. En Alemania han entendido y saben cuál es el camino a seguir. 

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