¿TOC perruno? Existe y tiene que ver con perseguirse la cola.

Probablemente lo he repetido cientos de veces: El perro es el mejor amigo del hombre y es capaz de mejorarle la vida. Así, y partiendo de esa base, este compañero peludo es tierno, te llena de besos y abrazos, siempre está dispuesto a ver una película, acompañarte a pasear cuando nadie más tiene ganas, espantar a los hombres o mujeres que no vale la pena tener en tu vida, y por supuesto, hacerte reír con sus caras graciosas, forma de solucionar los problemas y bueno, un par de comportamientos extraños como el de obsesionarse por las pelotas, odiar a los gatos o perseguirse la cola.

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Y es exactamente con el último punto con el que me voy a quedar. Tu perro es capaz de pasar horas dando vueltas en círculos con el objeto, algunas veces imposible, de atraparse su propia cola. Es gracioso, nada que decir…  sin embargo, es un gesto que podría estar revelando que tu mejor amigo no está tan bien como parece, y que probablemente tiene un TOC, Trastorno Obsesivo Compulsivo, que no le permite vivir en paz.

Hasta el momento, se habían sacado conclusiones con respecto a perseguirse el rabo que iban de la mano con sus instintos naturales de depredador, al verla como una presa que no es parte de ellos; también puede ser una forma de divertirse cuando están solos, para llamar la atención de sus dueños, o simplemente una picazón. Y es por esto, que los expertos de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, quisieron indagar más allá y observaron a cerca de 400 perros que tenían esta conducta. 

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El estudio convocó a Bull TerriersPastores Alemanes, Bull Terrier miniatura y Staffordshire Bull Terriers, que se perseguían la cola todos los días durante varias horas, otros que lo hacían un par de veces al mes, y los que nunca lo habían hecho visiblemente. Y ya teniendo a los elegidos, se le pidió a sus dueños que respondieran un cuestionario para saber si este comportamiento estaba influido por factores ambientales, alimenticios, traumas de cachorro o incluso problemas genéticos.

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Así, se concluyó que la mayoría de los canes comenzó con la persecución de sus colas entre los 3 y 6 meses, esto es antes de alcanzar la madurez sexual, y además, que se caracterizaban por ser tímidos y miedosos a los ruidos fuertes. Lo más llamativo de estas conclusiones, es que coinciden con el comportamiento de las personas que sufren de TOC.

Ya lo sabes. Si tu perro se persigue la cola, sigue luces y sombras, choca con puertas que sabe no puede abrir, se lame hasta hacerse daño o pasea de forma obsesiva, entonces debes preocuparte. Lo más probable es que tenga un trastorno de ansiedad del que no podrá sanarse, pero del que sí podría aliviarse gracias a un tratamiento psicológico y suplementos nutricionales de vitaminas y minerales.

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DP: Algunas recomendaciones generales pueden ser disminuir el estrés y los castigos, fomentar la actividad física y en caso de cualquier duda, consultar con un veterinario, quien incluso podría prescribir tratamiento farmacológico.

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