Por Luis Lizama
5 diciembre, 2019

La madre y sus 4 felinos llegaron rogando por comida, pero también por un poco de cariño.

Cualquiera creería que la solidaridad es una cuestión de humanos nada más, pero se equivocan. Día tras día aparecen noticias de perritos o gatitos que comparten su comida o que la llevan a sus crías. En este caso ocurrió algo similar, salvo que ellos fueron a la comida.

Una pareja de Canadá alimentó y ayudó a una gatita callejera. Ese mismo día, más tarde, un montón de felinos comandados por la gata aparecieron en su puerta. Había traído a toda su familia.

Chatons Orphelins Montréal

Kurtis y Melanie viven en Montreal (Canada) y habitualmente alimentan y ayudan a gatitos que viven en su vecindario. Con el tiempo llegaron a formar una especie de refugio en su patio, donde los animalitos llegan a comer y ser acariciados.

Eso es relativamente normal para ellos, pero uno de esos días, alimentaron a una pequeña callejera. Comió y al instante desapareció.

Resulta que la minina que habían alimentado no estaba sola, era madre de 4 hambrientos y cariñosos felinos, quienes llegaron hasta la puerta de su casa.

Chatons Orphelins Montréal

Estaban felices en el patio de la pareja canadiense, saltando, comiendo y jugando. Su madre al parecer también estaba más relajada, entendía que Kurtis y Melanie sólo querían ayudarlos.

Pero no solo comida y amor les brindaron, porque también hay mini casas para que puedan vivir, estaban todavía más encantados.

Chatons Orphelins Montréal

Como no podían quedárselos, la pareja decidió buscarles un lindo hogar para adopción. Mientras los alimentaban, cuidaban y acostumbraban al cariño humano, trabajaban para darles una familia humana. Así partieron dos de ellos, que fueron adoptados por sus vecinos, pero los restantes eran inseparables.

Chatons Orphelins Montréal

Cuando Kurtis y Melanie abrían sus puertas, los dos pequeños felinos entraban saltando y dispuestos a ser acariciados. Se estaban acostumbrando. 

Chatons Orphelins Montréal

Pero lamentablemente ya habían otros gatos en casa, así que Kurtis contactó a la organización Chatons Orphelins Montréal, quienes decidieron ayudar con la adopción de los pequeños.

«Los dos gatitos son muy agradables y dulces. Son muy afortunados y han sido bien atendidos».

Escribieron desde Chatons Orphelins, quienes están ayudando en su adopción.

Chatons Orphelins Montréal

En honor a sus rescatistas, decidieron nombrarles Kurt y Mel.

Ya han ido al veterinario algunas veces y son lo más adorable que verás hoy, hermanos inseparables y amorosos.

Su madre continúa en sus andanzas de calle, aunque han tratado de capturarla y esterilizarla, de momento ha sido imposible. 

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