Por Catalina Maldonado
16 octubre, 2020

A pesar de los grandes esfuerzos de sus cuidadores por recobrar la fuerza en sus patas, las quemaduras del jaguar aún siguen sin mejora y eso pone en riesgo la posibilidad de volver a su hábitat natural, pues no puede cazar ni trepar.

Desde hace ya unos meses, el sector del Amazonas está viviendo una de las temporadas de incendios que más ha arrasado con la flora y fauna de los últimos años. Millones han sido los animales que han corrido por sus vidas y han resultado heridos productos de las llamas que se han llevado casi el 23% de su hábitat natural. 

Ante esta situación, uno de los animales que más ha llamado la atención del mundo es Amanaci. Esta jaguar que, ya se ha vuelto todo un símbolo de los incendios en el Pantanal, hoy vive una difícil recuperación, tanto así, que la última actualización de su estado de salud es que probablemente no vuelva a ser libre.

AFP

Esta hembra, ejemplar del mayor felino de las Américas, fue hallada hace casi dos meses cuando estaba huyendo del fuego. Al revisar su estado, notaron que sus quemaduras en tercer grado le habían causado un daño profundo y sería muy complicada su recuperación.

Actualmente, el Instituto Nex –una ONG dedicada a la preservación de estos animales— ha hecho todos los esfuerzos posibles por tener a Amanaci en sus mejores condiciones para volver a su hábitat natural. Sin embargo, y pese al tratamiento de células madre para acelerar la cicatrización de sus patas, la situación con sus tendones la perjudica. 

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“El caso de Amanaci fue muy impactante para nosotros, las heridas eran horribles, estaba con los huesos expuestos“, explica a la AFP Cristina Gianni, fundadora del Instituto Nex, en el municipio de Corumbá de Goiás, en el corazón de la sabana brasileña.

Pese a su mejora, donde ha mostrado que “está respondiendo muy bien al tratamiento, se alimenta muy bien, ganó peso y está bastante activa”, desde la ONG admiten que la posibilidad de Amanaci de volver al Pantanal es poco probable: las llamas le quemaron los tendones que le permiten sacar las garras. 

“En libertad se va a ver muy perjudicada, porque no conseguirá trepar de una manera correcta, no podrá cazar, fijar las presas, porque no va a poder estirar las garra (…) La probabilidad de que se quede (en cautiverio) es bastante grande”, agrega el veterinario de esta ONG, Thiago Luczinski, que en la actualidad abriga a 23 felinos rescatados.

Thiago Luczinski

Por el momento, aún no se rendirán y continuarán con el tratamiento de células madres para Amanaci. De hecho, el pasado domingo volvieron a sacarla sedada de su celda y curaron todas sus heridas, aún en carne viva.

A pesar de que no sabe si podrá volver a caminar libremente por el Pantanal, hoy esta jaguar ha conseguido una segunda oportunidad de vida. 

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