Por Valentina Miranda
14 septiembre, 2021

El emprendedor de tecnología y software, Ben Lamm y el profesor de genética de Harvard, George Church fundaron la compañía de biociencia y genética Colossal, que quiere revivir a esta especie creando un híbrido entre el ADN del animal extinto y un elefante asiático, según The Guardian.

Cuando la película Jurassic Park se estrenó en 1993, parecía una idea descabellada el traer de vuelta a aquellas especies extintas como los dinosaurios, sobre todo porque eran algo que nunca habíamos presenciado y de los que no existen registro alguno más que fósiles. Sin embargo, la tecnología avanza a pasos agigantados con el tiempo y la idea no parece tan loca de realizar, pero esta vez con los mamuts lanudos. Tras 10 mil años desde su extinción, un proyecto quiere revivirlos para ayudar en la conservación de elefantes asiáticos y combatir algunos impactos del cambio climático.

De acuerdo a la información recopilada por The Guardian, fueron 15 millones de dólares los que se recaudaron para considerar el inicio a este plan por la compañía de biociencia y genética Colossal, de Ben Lamm, emprendedor de tecnología y software, y George Church, profesor de genética en la Escuela de Medicina de Harvard.

Crédito: National Geographic

“Nuestro objetivo es hacer un elefante resistente al frío, pero se verá y se comportará como un mamut. No porque estemos tratando de engañar a nadie, sino porque queremos algo que sea funcionalmente equivalente al mamut, que disfrute de su tiempo a -40 °C y haga todas las cosas que hacen los elefantes y mamuts, en particular derribar árboles”, dijo Church a The Guardian.

El proceso que usarían para cumplir esto sería el siguiente: como primer paso se extraería genoma de los especímenes congelados del mamut y compararlos con genomas de elefante asiático para entender los genes específicos del animal extinto. El segundo paso sería editar la piel de los elefantes asiáticos para que porten los genes de la otra especie. El tercero consiste en crear un óvulo en el laboratorio a partir de las células madre, para luego reemplazar el núcleo con el que contiene el ADN del mamut. Finalmente se se estimula al óvulo para que comience a dividirse y se lleva a término en una madre elefante sustituta o en un útero artificial, según lo explicado en The Guardian.

Crédito: Aaron Tam/AFP/Getty Images

Sin embargo esto genera debate y rechazo por parte de otros científicos, ya que es una idea que no funcionaría para lo que quieren lograr. “Mi opinión personal es que las justificaciones dadas, la idea de que se puede realizar geoingeniería del medio ambiente ártico utilizando una manada de mamuts, no es plausible. La escala a la que tendrías que hacer este experimento es enorme. Estás hablando de cientos de miles de mamuts, cada uno de los cuales tarda 22 meses en gestarse y 30 años en madurar”, expresó la Dra. Victoria Herridge, bióloga evolutiva del Museo de Historia Natural de Londres a The Guardian.

El profesor de Ecología Vegetal y del Cambio Global de la Universidad de Sheffield, Gareth Phoenix, criticó también el proyecto en The Guardian: “Si bien necesitamos una multitud de enfoques diferentes para detener el cambio climático, también debemos iniciar soluciones de manera responsable para evitar consecuencias dañinas no deseadas (…) Por ejemplo, los mamuts se proponen como una solución para ayudar a detener el deshielo del permafrost porque eliminarán árboles, pisotearán y compactarán el suelo y convertirán los paisajes en pastizales, lo que puede ayudar a mantener el suelo fresco. Sin embargo, sabemos que en las regiones árticas boscosas los árboles y la cobertura de musgo pueden ser fundamentales para proteger el permafrost, por lo que eliminar los árboles y pisotear el musgo sería lo último que querría hacer”.

Crédito: National Geographic

Un desafío que no puede hacerse de un día a otro y requiere máxima responsabilidad y seriedad. Es algo para analizar profundamente antes de actuar.

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