Por Antonio Rosselot
22 septiembre, 2021

Susan Marciano no dudó en lanzarse con todo su peso sobre este caimán en un parque de Boca Raton (EE.UU) y luchar para liberar a su perrita Nalu; si bien ambas quedaron heridas y necesitaron atención médica inmediata, se salvaron de un terrible e insólito final.

Cuando se trata de cuidar y proteger a una mascota, son pocos los sacrificios que no se harían para asegurar su bienestar. En el caso que les contaremos a continuación, una anciana no titubeó en enfrentarse al caimán que pretendía usar a Nalu, su perrita, como el alimento del día.

Susan Marciano estaba paseando a la peluda en un parque de Boca Raton (Florida, EE.UU) cuando de repente paró para soltar a Nalu y jugar a lanzarle el palo. La perrita estaba metida en una pequeña laguna del parque, generalmente usada para clases de esquí acuático.

Pero la mujer se dio cuenta que a pocos metros había una amenaza bajo el agua, y su corazón se detuvo por un momento. Resulta que un caimán de por lo menos dos metros de largo estaba acechando el sector donde se encontraba Nalu y, en un abrir y cerrar de ojos, el reptil agarró a la perrita de un solo mordisco.

Imagen de referencia. (Florida Trippers)

Susan hizo “lo único que podía hacer” y, usando todo su peso, se lanzó encima del caimán para asustarlo. En un minuto pensó que lo había logrado porque el animal dejó de prestarle atención a la perrita, pero se la dio a ella en vez: le mordió la mano y le dejó profundas perforaciones con sus dientes. Una amiga suya la convenció de que fuese a un hospital de inmediato.

“Casi no voy al hospital. Todo lo que podía pensar era que quería llegar a casa. Estaba en un estado tan terrible que no podía pensar bien. Cuando la llamé me dijo: ‘Tienes que hacer algo. Necesitas una vacuna contra el tétano y que revisen tu herida’. Eso me trajo de vuelta a la realidad”.

—Susan Marciano a The Palm Beach Post

Susan Marciano

La mujer recibió cinco puntos de sutura en su mano, mientras que Nalu fue tratada por perforaciones en su estómago y su muslo, siendo operada incluso. Susan cuenta que el ritmo de la perrita bajó después del incidente, teniendo mucho susto de salir a pasear nuevamente y parando en medio de las caminatas: de hecho, demoraron dos semanas en volver a caminar por el parque donde ocurrió todo.

Afortunadamente, ambas están bien y sólo fue un susto que casi se transforma en tragedia. Nadie pensaría que su vida podría terminar por culpa del ataque furtivo de un caimán… siendo que la amenaza es más que real.

Susan Marciano

¡Y ahora quedó mega demostrado!

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