Por Ronit Rosenberg
14 septiembre, 2018

“Miré al anciano y estaba a punto de decirle que aquí atendíamos a seres humanos, pero él me desarmó cuando me preguntó cuánto iba a costar la consulta”, dijo.

Cada día los noticieros se llenan de sucesos trágicos, robos, matanzas, asesinatos, entre otros, que hacen cuestionarnos el futuro de la humanidad. Pero, afortunadamente, de vez en cuando ocurren cosas maravillosas que vuelven a despertar la fe y la esperanza en esta sociedad. 

La historia de un anciano en un pueblo rural muy pobre en México, Huejotzingo, narrada por un médico internista del hospital de la localidad en sus redes sociales, demuestra que aún hay personas con un gran corazón que son capaces de hacer lo que sea para ayudar al resto, incluso en las circunstancias más inverosímiles.

Recreo Viral

Al Hospital Hospital General de Huejotzingo, en Puebla, llegó un día un anciano pobre de la zona pidiendo desesperado por ayuda. Al doctor internista que estaba de turno se le acercó el viejito para suplicarle que lo ayudara. El doctor lo siguió y le preguntó qué tenía, pensando que él era el que se sentía mal. Pero se llevó una sorpresa y, desde ese momento, su carrera como doctor cambiaría para siempre por el acto más humano que la tocado vivir. 

El anciano le respondió: “Tiene diarrea, está desguansado y no quiere comer. Apenas toma agua, se queja bajito y está muy tristito”. El doctor pensó de inmediato que se trataba de un niño, a lo que le respondió que debía llevarlo a pediatría para que lo atendieran como corresponde. Y le dijo: “¿Y dónde está el enfermo?

Recreo Viral

El anciano le señaló una bolsa que tenía consigo en sus pies, mostrándole que allí estaba el paciente. El doctor, confundido, se agachó para ver qué había ahí y asustado pensó que se trataba de un bebé, pero en vez se encontró con un perro cachorro en muy mal estado. 

“Pasaron muchas ideas por mi cabeza… Estábamos en Huejotzingo, un medio semirrural o casi urbano, como lo quieran ver. Los perros andan por las calles; a veces comen a veces no; están escuálidos, descuidados; pocos son vacunados; viven en los patios y deambulan por las calles; pernoctan en la casa de quien consideran su dueño o del último que les dio de comer o de plano en la calle, en donde menos se sienta el frío o caiga menos lluvia.

Suspiré. Miré a los ojos al anciano y estaba a punto de decirle que este era un hospital de salubridad, que atendíamos a seres humanos, a personas, no a animales, para eso estaban los hospitales y clínicas veterinarias, pero él me dejó desarmado cuando me preguntó cuánto iba a costar la consulta“, narró el médico en sus redes sociales, según asegura el sitio Recreo Viral.

Recreo Viral

El doctor no pudo ignorar esos ojos de desesperación del abuelito, quien había llegado a duras penas al hospital cargando a su perrito en una bolsa de harina para poder salvarlo. El viejito estaba dispuesto a pagar por la consulta, a pesar de que era un hombre de muy bajos recursos económicos, como la mayoría de las personas del pueblo.

Recreo Viral

El internista no pudo negarse a ayudar al cachorro y llamó a otros dos médicos más para que lo ayudaran, y ambos asistieron con mucho gusto. Revisaron al perrito, lo pesaron y luego le consiguieron los medicamentos necesarios. El cachorro estaba visiblemente deshidratado, para lo que le dieron agua y electrolitos orales.

Conmovidos por la emoción del anciano al ver que estaban ayudando a su criatura, los doctores le dijeron que no dudara en volver si el perrito no mostraba signos de recuperación. Obviamente, no le cobraron la consulta al señor y él se fue muy feliz y agradecido.

Recreo Viral

“Muchas veces no tienes ni que salvar una o más vidas para sentirte bien con lo que haces. La vida siempre te lo regresa con esa sensación de satisfacción y paz. Ya no volvimos a ver a Palomo, como lo llamaba el anciano, pero pensando en ese día estoy seguro de que él hizo más por nosotros que nosotros por él, como pasa en este y otros casos similares”, concluyó el médico.

Demasiado adorable. El mundo necesita más ancianos y doctores como ellos. 

Puede interesarte