Por Monserrat Fuentes
1 febrero, 2019

Kevin recoge objetos del suelo, lava ropa, abre y cierra puertas e incluso puede solicitar asistencia de emergencia para su dueña discapacitada.

La ayuda de un perro cambia significativamente la calidad de vida de una persona con discapacidad, no solo aporta compañía y apoyo emocional, si no que también son capaces de colaborar con las tareas cotidianas y quehaceres domésticos, dándoles una mayor autonomía a sus humanos.

Kevin es una labrador que fue entregado a Dogs Trust Loughborough en octubre de 2017, luego de que su dueño anterior ya no pudiera hacerse cargo de él.

Birmingham Mail/Darren Quinton

El personal pronto se dio cuenta de que tenían a un ejemplar muy inteligente en sus manos y decidieron unirlo a la unidad de «Perros de Apoyo» de la organización para convertirlo en un perro que pudiera ayudar a discapacitados.

Después de un año de entrenamiento, Kevin se mudó con Wendy Martin, quien ha necesitado asistencia en silla de ruedas durante 20 años. Antes recibía apoyo de su esposo, pero tras separarse la mujer tuvo que hacerlo sola pero no pudo lograrlo. Ahora el labrador comparte hogar con Oscar, golden retriever que fue el perro de asistencia de la mujer por diez años y que ahora está retirado.

Birmingham Mail/Darren Quinton

«Tener un perro cerca es fantástico, pero Kevin es vital para mí poder ser independiente», comentó la mujer a medios locales, «me ayuda a vestirme y desvestirme y abre y cierra puertas. Una de las cosas más importantes que hace es presionar el botón de emergencia si es necesario, para que pueda obtener asistencia lo más rápido posible«, relata Wendy.

Él además es capaz de hacer funcionar la lavadora y realizar otros mandados dentro de la casa. La ayuda de Kevin se hizo fundamental cuando Wendy se divorció, ya que sin él no podría vivir sola.

Birmingham Mail/Darren Quinton

La ayuda domestica es apenas una de las cosas que hace el inteligente can, pero sin lugar a dudas su labor más importante es el amor incondicional que él le da, «le encanta acurrucarse y por la noche se acuesta junto a mis piernas, lo que en realidad ayuda a aliviar mi dolor y me mantiene caliente», reveló Wendy.

Qué sería de nosotros sin los perritos.

Puede interesarte