Por Antonio Rosselot
5 abril, 2021

En 2017, el parto de esta jirafa se convirtió en el segundo evento en vivo más visto de la historia de YouTube, con más de 230 millones de reproducciones. Luego de una severa artritis que la tenía gran parte del día echada en el suelo, los veterinarios decidieron acabar con su sufrimiento y dormirla para su descanso eterno.

Hace cuatro años, una jirafa llamada April se convirtió en una sensación viral gracias al parto de su cría Tajiri, el que fue filmado y transmitido en vivo para el mundo desde el Animal Adventure Park (Nueva York, EE.UU). 

En aquella ocasión, April atrajo a un gran número de espectadores por su parto, pero claro, ella nunca se enteró de que el nacimiento de su cría fue el segundo evento en vivo más visto en la historia de YouTube, con más de 232 millones de reproducciones y 7.600 millones de minutos de transmisión a lo largo de los meses venideros.

El evento fue realmente un éxito: una campaña de recaudación online acumuló cerca de 150 mil dólares para el cuidado de April, su pareja y su cría; por otra parte, muchas empresas se aferraron de este nacimiento viral para promocionar sus productos y/o hacerse notar, tales como la juguetería Toys ‘R’ Us. Una parte de sus ganancias también fue directo al zoo, que además trabajaba en temas de conservación de animales en África.

Sin embargo, en los últimos días April nuevamente hizo noticia, pero por una triste razón: después de 20 años de vida y cuatro partos, la jirafa recibió la eutanasia debido a su creciente artritis, que la tenía con muchos problemas de movilidad y dolor en sus articulaciones.

AP

April comenzó a mostrar estas dificultades en su traslado a mediados de 2020 y, luego de una serie de radiografías y exámenes, se determinó que sufría de artritis avanzada y también de una lesión en su pata trasera izquierda, de acuerdo a un comunicado del zoo. Además, señalan que le hicieron bastantes tratamientos con antiinflamatorios, cambios de dieta y acondicionamiento de su espacio, pero su movilidad seguía declinando con el tiempo y pasaba cada vez más echada en el suelo. 

Su condición llegó a un punto crítico hace unas semanas, por lo que los veterinarios decidieron terminar con su sufrimiento y darle la inyección letal. Después de la eutanasia, el cuerpo de April fue llevado a una clínica veterinaria para su necropsia y posterior cremación. Sus cenizas, en tanto, serán devueltas al zoológico.

AP

¡Buen viaje, April!

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