El peso que cargaba no fue un inconveniente para luchar por su vida.

Cuando los animales son abandonados, ellos siempre buscarán la forma de encontrar ayuda. Así que caminarán kilómetros y llamarán la atención de todo aquel que pase por su lado, aun cuando casi ya no les quede energía para moverse.

Algo similar hizo esta perrita luego de que fuera abandonada con una cadena de 10 kilos atada a su cuello. Seguramente sus antiguos y crueles dueños pensaron que cargando tanto peso no podría caminar demasiado para buscar comida y se rendiría fácilmente…

Pero se equivocaron.

Ashli Garza

La perrita resistió varios días con la cadena y aunque el peso era bastante, se esforzó por mantener la cabeza levantada intentando encontrar alguna mirada compasiva que quisiera ayudarla.

Por suerte la encontró… y desde lejos.

Ashli Garza

Ashli ​​Garza iba conduciendo hacia una entrevista de trabajo en Mission, Texas el martes cuando de pronto vio al perrito callejero a un costado de la vía, con un evidente riesgo de ser atropellado.

Sin pensarlo dos veces detuvo su auto y comenzó a llamar a la perrita, quien agradecida de que al fin alguien la tomara en cuenta, se acercó entusiasmada.

Ashli Garza

“Mi primer pensamiento fue obtener una foto antes de que ella se escapara; tenemos una página local de Facebook para perros perdidos y encontrados. Así que me detuve y abrí mi puerta, pero ella se acercó, así que supe que era amigable” contó la mujer a The Dodo.

La perrita estaba cubierta de barro y la enorme y pesada cadena solo había causado algo de irritación en su piel, pero sin duda debía ser rescatada.

El único problema era que Ashli aún tenía la entrevista de trabajo pendiente y un vestido de novia de su mejor amiga en el auto… pero también sabía que ella era la única esperanza para la perrita.

Ashli Garza

Así que hizo a un lado sus preocupaciones y ayudó al perro a subir en la parte trasera. Luego intentó quitarle la cadena, pero era imposible hacerlo sola así que eso debió esperar.

Condujo hasta su cita mientras la perrita esperaba tranquila su cambio de vida. “Ella se sentó y estaba mirando por la ventana”, dijo Garza. “Se giraba y me miraba, y luego giraba alrededor. Se acostó, y luego se sentó de nuevo. Se podría decir que nunca había estado en un auto” contó su rescatista.

Ashli Garza
Ashli Garza

Después de la cita, Ashli llevó a la perrita a la casa de su amiga Luz Guzmán, y entre ambas pudieron quitarle la cadena. Y Luz se conmovió tanto con la historia, que bautizó a la perrita como Penélope y se ofreció a cuidarla hasta que su amiga encuentre un grupo de rescate que se haga cargo de ella.

Ashli Garza
Ashli Garza

Afortunadamente la vida de esta perrita abandonada tuvo un buen desenlace, pero hay tantos otros animales que no corren la misma suerte… por eso es importante que siempre estemos atentos para poder brindarles una mano, ya que pasamos junto a perros abandonados durante todo el tiempo.

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