Por Daniela Morano
3 septiembre, 2019

Veterinarios debieron reconstruir su mandíbula con ayuda de una prótesis para salvar la vida de este pequeño. Ahora vive en un santuario donde lo cuidan y juega con otros amigos.

Es incomprensible que alguien haga algo tan terrible como maltratar a un animal inofensivo. Cuando Braveheart tenía menos de un año un grupo de hombres en Sonora, México ataron fuegos artificiales a su hocico, los que lo dejaron sin nariz ni boca. Este alcanzó a ser rescatado y enviado a The Saving Huey Foundation en California para vivir en su santuario mientras se recuperaba.

La directora de la fundación, Tracy Lystra de 44 años, decidió encargarse personalmente de Braveheart y pagar por su recuperación, lo que no sería fácil. Hasta la fecha, el perrito ha sido sometido a 4 cirugías reconstructivas de su rostro.

Saving Huey Foundation
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Lystra le explicó a Daily Mail que el daño provocado a Braveheart era tan grave que su mandíbula se destrozó por completo y para ayudarlo debieron construir una prótesis especial para él. “Me contactaron desde México para ayudar a Braveheart, me enviaron fotos de él y mi primer instinto fue que había que sacrificarlo. Jamás había trabajado con los veterinarios de allá y no sabía cómo lo harían para ayudarlo pero un amigo me habló del doctor Briseno”.

Saving Huey Foundation
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A Braveheart le construyeron su prótesis y cuatro cirugías más tarde estaba mejorando. “Se quedó en México dos meses más hasta estar bien para viajar en bus 11 horas, y ahora lleva 2 meses junto a nosotros. Unos días después de estar con nosotros le quitamos el tubo de su nariz y eso pareció aliviar su dolor”.

Saving Huey Foundation
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Braveheart fue encontrado a principios de este año y su viaje ha sido largo y nada fácil pero ahora se encuentra mejor y contento junto a sus amigos en el santuario.

Saving Huey Foundation

“Braveheart es un chico maravilloso que ama a las personas y otros animales, aún se emociona demasiado cuando ve a otros pero está aprendiendo a no saltar tanto. Te mentiría si te dijera que por las noches no me quedo pensando en lo que le haría a las personas que hacen esto. Hago todo lo que puedo pero a veces mis emociones me superan”.

 

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