Por Luis Lizama
12 noviembre, 2020

Cuando mamá llegó a casa, se encontró con este proyecto artístico un poco “abstracto”. Estaba ansioso por mostrárselo, tanto que en un momento se durmió.

Su nombre es JJ y es un beagle adoptado hace ya 3 años. Es tremendamente especial y cariñoso, también un poco incomprendido, sobre todo por su capacidad artística. Para bien o para mal, es un perrito que siempre busca impresionar a su madre humana.

Y esta última vez vaya que lo consiguió. Apenas quedó solo en casa comenzó a trabajar en su proyecto: Tomó revistas, papeles e incluso un pedazo de madera. Estaba tan ansioso de mostrárselo a mamá, que incluso se quedó dormido. Una vez en casa, Casey (mamá de JJ) fue testigo del arte que había hecho su perrito. Él lo mostraba con orgullo y sonriendo. 

Casey Lewis

Destruyó varias cajas, todo para agradar a su humana.

JJ fue adoptado hace ya algunos años, cuando Casey ingresó como voluntaria a la organización Norfolk SPCA. Allí se conocieron y formalizaron su relación con la adopción. 

“Fue amor a primera vista, y ese día vino a casa conmigo … la SPCA todavía cuenta nuestra historia”.

–comentó Casey a The Dodo

Casey Lewis

Es el mejor compañero en todo sentido, pero su problema es el criterio. No sabe diferenciar entre el bien y el “mal”. Siempre quiere que mamá se sienta orgullosa, ya sea mostrando su arte o incluso metiéndose en un basurero. 

“El año pasado destruyó seis cajas de pañuelos de papel, derribó la puerta del bebé por primera vez y se metió en el bote de basura de acero operado por pedal … la limpieza tomó más de una hora … Pero lo amo, y no lo cambiaría para cualquier cosa ”.

–relató Casey–

Uno de estos días ella debió salir a trabajar, dejando a JJ en casa, solo. Era un peligro evidente, Lewis lo sabía, pero no quedaba otra opción. 

Casey Lewis

Volvió a casa con los dedos cruzados, rogando por encontrar todo en orden. Pero no, JJ la esperaba con una obra de arte. 

“Lo que encontré cuando llegué a casa fue un desastre. Había roto seis cajas en pedazos de varios tamaños, desde reconocibles hasta del tamaño de una uña. 

También derribó la puerta de madera para bebés en la cocina y logró mover la torre de almacenamiento que la mantenía en su lugar, y un gran trozo se había roto en una esquina ya rota de la puerta. Tuve suerte de que no decidiera ir a la basura”.

–contó Casey Lewis a The Dodo–

JJ la había estado esperando, para lucir orgulloso su última creación. 

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