Por Lucas Rodríguez
22 noviembre, 2021

El pequeño anfibio, famoso por parecerse a un pokemon, recibió ayuda veterinaria, donde descartaron que estuviera herido o desnutrido.

Una de las características más distintivas y celebradas de los distintos países, es su diversidad. Con esto podemos referirnos tanto a la clase de gente que vive en ellos, así como también, en las distintas variedades de animales que ocupan las zonas salvajes dentro de sus fronteras. Los animales específicos a cada país han sido celebrados desde hace mucho tiempo, apareciendo en símbolos patrios y toda clase de otros distintivos nacionales. 

Uno de los animales exclusivos más curiosos del mundo, es el ajolote mexicano.

@greciamarquis

Famoso por su apariencia de extraterrestre o visitante de otro mundo, este pequeño anfibio es famoso en todos lados por su apariencia tan peculiar. No hay ningún otro que se le parezca, salvo que contemos a los personajes de Pokemon como animales de la vida real. 

Dado su rareza, así como lo maravillosos y atractivos que son, los ajolotes con considerados como especies en peligro crítico de extinción.

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Es por esto que hizo noticia cuando una persona encontró a un pequeño ajolote bebé, nada menos que dentro de una iglesia. El animalito se encontraba nadando dentro de una bolsa con agua, donde tenía muy poco espacio. 

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Sin pensárselo dos veces, la persona llamó a un veterinario para que se hicieron cargo del ajolote.

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Mientras esta persona llegaba, tuvieron la idea de liberarlo en alguna de las fuentes con agua que decoraban el lugar de rezo. Así fue como tuvieron el material para grabar un par de tiernos videos, en el que se puede ver al pequeño ajolote nadando de acá para allá, así como comiendo un pedazo de pan que una de las personas presentes le acaba de facilitar. 

En manos de la veterinaria Grecia Marquis, el pequeño ajolote pudo estar en paz y bien cuidado.

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Animales como este solo pueden sobrevivir en su hábitat natural, donde además deben ser muy vigilados por las autoridades. Mientras que por un lado, sus números deben ser protegidos de una disminución demasiado drástica, tampoco pueden las personas intervenir demasiado en los ciclos naturales, so pena de causar una crisis ambiental que podría terminar causando un mal mucho mayor para los ajolotes y las demás especies que conviven junto a ellos. 

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Ahora, si es que ese ajolote estaba buscando consejo divino en esa iglesia o no, es algo que nunca sabremos.

 

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