Por Luis Lizama
26 octubre, 2020

Debe ser cargado en brazos constantemente, para simular una crianza natural. Incluso utilizan chalecos especiales, que facilitan su agarre. Es un pequeño especial.

El ADN de un gorila es un 97-98% idéntico al de un humano. No es casualidad que tengamos muchas cosas en común. Habitan los bosques de África, pero debido al peligro de extinción, muchos nacen, viven y mueren en los zoológicos de todo el mundo.

Y así ocurrió con este bebé, que llegó al mundo en el zoológico de Bristol (Reino Unido). Es algo bastante normal, de mucho cuidado, pero tremendamente esperanzador para la especie.

Lamentablemente la madre de este pequeño reportó problemas de salud tras dar a luz. Kala, nombre de la mamá, no pudo cuidarlo más y ahora un equipo de expertos cuidadores de mamíferos se ha hecho cargo del bebé. 

Jardines del zoológico de Bristol

Mamá está luchando intensamente por recuperarse, como sabiendo que su pequeño la espera. Para su fortuna, el especializado equipo cuida de su hijo las 24 horas del día. No lo descuidan por un solo segundo, de hecho pasa todo el día en brazos, alimentándose y recibiendo muchísimo amor. 

Tiene 2 meses de vida y toma del biberón en las tardes y en las noches.

“El bebé gorila está siendo criado a mano por un equipo experimentado de cuidadores de mamíferos de alto nivel que están haciendo todo lo posible para tratarlo como lo haría una madre gorila, esperando que se agarre fuerte y haciendo vocalizaciones de gorila para que la reintroducción al grupo sea tan fácil para él como sea posible ”.

–comentó Treehugger Lynsey Bugg, trabajadora del Zoo–

Jardines del zoológico de Bristol

Tal es la preocupación por el peludo tesoro, que para cargarlo utilizan un chaleco de hilos especiales, para facilitar el agarre del bebé. La idea es emular el pecho de mamá.

También lo manipulan igual que una gorila madre, manteniendo las formas y poniéndolo boca abajo, replicando el trabajo de su madre.

Imagen referencial – Pixabay

Pero el pequeño no está alejado en un 100% de mamá y el vecindario. De hecho tiene momentos donde interactúa con el resto de los gorilas, viéndose y oliéndose tal como en la naturaleza. 

Deben aceptarlo como miembro de la familia.

Jardines del zoológico de Bristol

Todavía no ha sido bautizado, lo que para su edad es bastante normal. Tiene que acostumbrarse a los sonidos y un montón de cosas de gorila.

Le restan 4 meses de ser criado por humanos, hasta que mamá esté sana. Posteriormente será devuelto a los brazos de su progenitora. 

El pequeño está cada día más fuerte y grande, creciendo constantemente.

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