Por Lucas Rodríguez
7 enero, 2022

El bello animal emplumado fue encontrado herido, por lo que tuvo que ser llevado dentro de una casa. Al principio temía de todos, ahora es fanático de que lo acaricien.

Una de las mayores complicaciones de las personas que se dedican a rescatar animales, es que en muchos casos ayudar a los que viven en los bosques o selvas no es tan sencillo como asistir a un animal doméstico. El perro o gato está acostumbrado a confiar en las personas, debido a que pasan la mayor parte de su tiempo cerca de sus dueños. En cambio un animal que solo ve ocasionalmente a una persona, tenderá a desconfiar de una de ellas si se le acerca demasiado. 

Es por esto que darle ayuda a un animal salvaje es un proceso difícil, que a ratos incluso puede llegar a ser peligroso.

@bandita_ranch

En el caso de un bello buhito que fue asistido por la gente de Bandita Ranch, no hubo peligro de por medio para las personas. Pero lo que sí tuvieron que hacer, fue que ganarse la confianza del pequeño. 

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El buho fue encontrado al costado de un camino con una ala herida, lo que daba para suponer que un golpe de un coche lo había herido de gravedad. Su condición significaba que no podía volar, ni desplazarse a gran velocidad, volviéndolo un objetivo sencillo para toda clase de cazadores del bosque. Los rescatistas tuvieron mucho cuidado para acercarse, debido a que el animal se veía asustado: suponía que estos grandotes que se le acercaban venían a hacerles daño. 

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Fue por esto que durante la gran mayoría de los tratamientos por los que tuvo que pasar, los cuidadores lo envolvieron en una manta. Puede que haya sido incapaz de volar, pero aún así tenía talones afilados con los que podría herir de gravedad a una de las personas. 

Al poco andar, ocurrió algo que nadie se esperaba. No solo el búho se dio cuenta que esta gente estaba para ayudarlo, sino que empezó a gustar de su presencia.

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En los videos que muestran la actualidad del animal, incluso se puede notar que no es nada fácil meterlo a una jaula de madera: él quiere quedarse cerca de la gente. Un segundo después se puede notar el por qué: los cariños le gustan de sobremanera. 

No es que esto sea una invitación a domesticar búhos salvajes, pero lo que nos prueba es que incluso un animal criado en un bosque entiende cuando alguien ha sido amable y considerado con él.

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