Por Daniela Morano
21 septiembre, 2020

Los dos amigos se asomaron y esperaron tranquilamente hasta que los padres del recién nacido escucharon sus llamados.

Laurie Wolf estaba en el jardín de su casa un día, observando las distintas casas para pajaritos que habían instalado en los árboles junto a su familia. De repente, se percató de que una mamá pato se encontraba trasladando sus huevos de un nido a otro. “Se veía como si alguien lo hubiese saqueado”, dijo Wolf a The Dodo sobre el nido de la pata.

Entonces tenía sentido que estuviese cambiando de lugar sus huevos. World no sabía a dónde los llevaba pero no pensó mucho más en eso hasta un mes después, cuando vio algo adorable en el jardín.

Un búho se asomó desde adentro de la ex casa de la mamá pata. “Había visto algo moverse en esa casa, alrededor de las 4pm de ese día, y pensé que quizás además tendríamos una cría de búho pero resultó que dos horas después apareció un patito en la entrada”, dijo.

Laurie Wolf

Este tipo de pato, conocido como “pato de madera”, deja su nido solo durante 24 horas y regresa cuando escucha a sus crías llamarlo. Aunque en el caso de estos dos, ambos parecían demasiado cómodos uno con el otro, así que no había apuro por encontrar a la familia real del recién nacido.

Wolf observó durante los próximos 30 minutos como los nuevos amigos se asomaban  Así, cuidó del pequeño pato hasta que pudiese reunirse con su familia. Poco después aparecieron los padres preocupados.

Laurie Wolf

“Asumimos que los escucharon porque salieron de su casa y se fueron hasta la otra”, comentó Wolf.

El patito y el búho debieron despedirse, pero seguro recordarán en el futuro su furtivo encuentro que le demostró al recién nacido que hasta animales de buen corazón existen en este mundo.

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