Tenía claro que debía mantenerse fuerte por su cría que venía en camino.

Tulip es una burra de una granja de Carolina del Norte, que vivió más de 20 años en condiciones deplorables. Ella soportó hambre, frío, soledad y maltratos durante tanto tiempo, que ya estaba lista para rendirse. Sin embargo, cuando la encontraron solo parecía querer seguir luchando para recuperarse.

El milagro ocurrió la primavera pasada, cuando alguien pasaba por fuera de la granja y de pronto notó a una burra hambrienta tendida en el suelo, sin poder levantarse y casi inmóvil, así que de inmediato llamó al control de animales para denunciar la negligencia, sin imaginar que ese sería el principio de una nueva oportunidad para Tulip.

La veterinaria local Laureen Bartfield intervino y llevó al burro a una granja donde podrían ocuparse de ella. Estaba totalmente hambrienta y le dolían tanto las piernas, que ya no podía ponerse de pie.

Laureen Bartfield

Nadie podía dar fe que ella viviría.

Sin embargo, la burra estaba totalmente dispuesta a recuperarse.

Laureen Bartfield

Gracias a toda la atención que recibió, la sabrosa comida y los tratamientos, Tulip comenzó a sentirse mejor cada día. Le pudieron cortar sus pezuñas y lentamente volvió a ponerse de pie y comenzó a caminar.

Solo 2 meses después, cuando ya estaba más saludable, fue trasladada a su hogar definitivo en un refugio ubicado en el condado de Harnett, en Carolina del Norte.

Flare Oaks Rescue

Pero Tulip tenía una gran sorpresa que darle a sus cuidadores…

La tarde del 6 de diciembre, cuando la burra ya se había instalado en su nuevo pasto, la fundadora del recinto, Ashley Nelms, notó lo que parecía ser un perro en la hierba junto a la rescatada. Pero cuando se acercó, enseguida descubrió que no era un perro, si no un pequeño burro bebé, de solo unos minutos de vida.

Flare Oaks Rescue

Todos quedaron sorprendidos con la noticia, sobre todo después de que la burra había sido sometida a ultrasonidos que no detectaron su embarazo.

Ella se había cruzado con un burro mientras estaba indefensa y aún no era rescatada, y como sus periodos de gestación duran 11 meses, ahora recién todos se enteraban de que sería madre.

Fue entonces cuando comprendieron sus intensas ganas de vivir…

Flare Oaks Rescue

La hija de Tulip fue nombrada Josie y hasta el momento ha crecido muy saludable junto a su madre, quien jamás se aleja demasiado de su lado, pues adora pasar tiempo juntas.

Y aunque a la burra mamá le costó muchos años de sufrimiento, finalmente ha encontrado su final feliz. Está en un lugar donde la cuidan y acompañada del más grande y puro amor.

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