Por Alejandro Basulto
12 febrero, 2020

Si pudiera ladrar, lo haría. Y todo se lo debe a sus tres hermanos mayores, que son pastores alemanes.

La frase sobre que los perros son los mejores amigos del hombre, ha sido ya bastante repetida. Tanto en dichos como en los hechos. Basta ver a un humano con su compañero perruno, para darse cuenta de la poderosa amistad y de la lealtad que existe entre ambos. Realmente una relación, construida a través de siglos, que no puede significar más cariño y compromiso.

Walter the orphan from Oatman’s happy new life

Pero lo que nunca se habrá escuchado, es que alguien dijera que “el burro es el mejor amigo del hombre”. Debido a que no es muy común tener a estos animales como mascota. Se les utiliza a menudo en el ganado, por lo que generalmente, el burro no es un animal con el que uno genere muchos lazos.

Sin embargo, el pequeño burro Walter no está de acuerdo. O lo está, y por eso se comporta como un perrito. Debido a que este burrito que fue adoptado por una familia en Oatman, Arizona, creció rodeado de tres perros pastores alemán, los que fueron como sus hermanos, aprendiendo él mucho de ellos. Y cuando hablamos de “mucho”, es harto, llegando a comportarse como un can más.

Walter the orphan from Oatman’s happy new life

“Tenemos burros salvajes que deambulan por la ciudad (…) La mamá de Walter lo rechazó porque era demasiado joven (…) Tenemos tres pastores alemanes y todos llevaron al bebé Walter desde el primer día (…) Nos han ayudado a criarlo y enseñarle modales en la casa

– mencionó su papa humano, Brad Blake, al medio The Dodo.

Walter the orphan from Oatman’s happy new life

A Walter no le tomó mucho tiempo adaptarse a su nueva vida con padres humanos y hermanos perrunos. Y pronto aprendió los modales suficientes para llevarse bien con todos en el hogar. Siendo un integrante más de la familia.

Walter the orphan from Oatman’s happy new life

Pero sin duda lo más sorprendente, fue que junto con la buena educación de sus hermanos caninos, también aprendió de ellos más cosas de su comportamiento, como menear la cola cuando está emocionado, dormir como ellos o hasta saltar encima de su padre humano.

Conductas que no son comunes en un burro, pero es que estamos ante Walter, el burrito perruno. Llegando a acostarse al lado de su papá Brad en el sofá, para ser acariciado y tomar siestas. Además de que durante los paseos, corre junto a sus hermanos perrunos y tiene su propia correa para cuando se requiera que pasee más ordenado.

Walter the orphan from Oatman’s happy new life

Este burro no solo es querido en su familia, sino que también Walter participa en varias actividades y organizaciones benéficas, siendo voluntario como un burro de apoyo emocional.

Nunca imaginamos cuánto Walter cambiaría nuestras vidas para mejor”, llegó a sincerarse su orgulloso padre Brad Blake.

 

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