Por Cristofer García
14 enero, 2022

El Cuerpo de Bomberos Militares de Gaspar, Santa Catarina, al sur de Brasil, se encargaron de atender la situación de emergencia. Resultó ileso.

Las funciones de los bomberos no se limitan solo a atender incendios o rescatar mascotas que haya quedado atrapadas en un árbol, sino que sus habilidades son mucho más variadas para poder actuar en distintos escenarios de riesgo.

Y es que, su talento y conocimiento es de utilidad no solo cuando hay personas en peligro, sino también cuando se trata de animales. No es por coincidencia que sea los primeros en llegar cuando se trata de rescates.

Cuerpo de Bomberos Militares de Gaspar

Un caso que sirve como ejemplo de ello es el de un caballo que quedó enterrado en un charco de lodo en el barrio Sete de Setembro, Gaspar, Santa Catarina, al sur de Brasil, específicamente en la calle Deputado Francisco Mastella. Cuando residentes de esta localidad presenciaron en las dificultades que se encontraba el animal no dudaron el comunicarse con los rescatistas.

Según reseñó O Municipio, los funcionarios del Cuerpo de Bomberos Militares de Gaspar se acercaron al sitio para verificar la emergencia. Esto ocurrió el pasado lunes, 10 de enero, donde los apagafuegos procedieron a las labores de rescate al ver que al equino le era imposible salir del fango por su cuenta.

Cuerpo de Bomberos Militares de Gaspar

Tal como se puede apreciar en las fotografías que se compartieron de este caballo, se encontraba con tan solo sus patas delanteras un poco afuera del lodo. El resto de su cuerpo estaba dentro de la tierra, por lo cual era urgente actuar para ayudarlo.

Por fortuna, el equino logró salir sin mayores daños gracias al actuar de estos funcionarios de rescate. Para sacarlo necesitaron aplicar técnicas de anclaje, usando la ayuda de otro caballo que lo jalara hasta que terminara de salir.

Cuerpo de Bomberos Militares de Gaspar

De acuerdo a lo informado por los bomberos, el caballo no presentó heridas y fue regresado a su dueño nuevamente después de vivir este rato amargo.

Puede interesarte