Por Luis Lizama
16 noviembre, 2020

A pesar de no tener visión, se las arregla para olfatear y explorar absolutamente todo. No hay obstáculos que la detengan.

La historia de esta pequeño cachorra es una historia de amor e inspiración. Fue encontrada en una caja de cartón, en la puerta del hogar de un veterinario, en Saint John (Antigua y Barbuda). Desde entonces encantó a cada corazón que conoció, enamorando con su ternura y esfuerzo.

Ella nació en las calles y sin sus ojos, padeciendo de estrabismo permanente. Pasó por varios procesos hasta que finalmente fue adoptada, recibiendo su primera oportunidad con una familia. Fue bautizada como Faith (Fe). 

Kate Venezia

Cuando el veterinario en Saint John encontró a la pequeña, inmediatamente se puso en contacto con una organización animalista de la ciudad. Ellos recogieron a la perrita y se hicieron cargo de su futuro.

Estaba desnutrida, sin sus ojitos y muy desmoralizada.

Kate Venezia

Ellos sabían que podían darle una mejor vida, que alguien se enamoraría (tal como ellos mismos) de ese tierno rostro. 

“Normalmente un perro con necesidades especiales como Faith sería sacrificada inmediatamente en las islas.

Hay pocos adoptantes y no hay dinero para el cuidado. Dogs and Cats of Antigua la acogió, le pagó las facturas del veterinario e incluso convenció al gobierno de que la dejara volar temprano para que pudiera recibir la atención médica adecuada en los EE. UU.”.

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