Por Luis Lizama
31 marzo, 2020

Es un pequeño fanático de las siestas y los mimos, a pesar de vivir hace dos meses con su familia, los adora ❤️.

Las mascotas son parte de la familia. En algún momento incluso dejan de ser mascotas como tal y pasan a ser un integrante más. Son «personas no humanas»,  son seres especiales, que nos alegran la vida con su amor. Su cariño es incondicional, si fuera por ellos pasarían toda su existencia a nuestro lado. Si se trata de gatos y perros, todavía más.

Este pequeño, llamado King, es el ejemplo vivo de lo que hemos dicho. Adora a su familia, los mimos y su casa. Cada vez que regresan, corre desesperado y se lanza directo a su pequeña cama. Es su lugar preferido de la casa, aunque si hay algo que ama con todo su ser, son los mismo y el cariño. 

Apenas lleva unos meses junto a su familia, pero es como si los conociera y amara desde toda la vida. ¿Su momento preferido? La siesta.

«Es juguetón y ama el cariño, pero también disfruta de una gran siesta», comentó Claye Jackson, el papá humano de King. 

Su pequeña cama fue uno de los primeros regalos que recibió al unirse a la familia.

Claye Jackson

Tanto alucina con esa esponjosa cama, que está casi obsesionado. Basta con salir de casa, para regresar y comenzar a correr desesperado. Apenas abren la puerta, él se lanza directo a los brazos de esa tierna y suave colcha. 

«Lo hace cada vez después de una caminata. Comienza a correr más rápido hacia el final de su caminata, conoce el camino a casa».

Relató Claye a The Dodo.

Y es que esa camita no solo lo acoge por las noches, pues también es testigo de aquellas largas siestas durante las tardes.

Claye Jackson

Pero ojo, porque sí hay algo mejor que la cama: los brazos de su padre. Eso es insuperable. Su cara relajada, de mucho placer y esas pequeñas garritas negras, simplemente enamoran. 

El tierno King vive más que feliz con su familia y su cama. Claro ¿Así quién no?.

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