Por Camila Cáceres
5 abril, 2017

Iban a ser vendidos en el mercado negro.

Una simple caja de madera de 50 centímetros con destino a Damasco, Siria, fue detenida en el aeropuerto de Beirut, Líbano, por problemas con el papeleo. Su contenido no estaba declarado y no había detalles sobre quién debía recibirla o de dónde venía. Pasó siete días enteros en la esquina de un hangar, hasta que por fin decidieron abrirla, sin saber el horror que les esperaba.

Dentro de la caja había tres cachorros de tigre siberiano, cubiertos de larvas y sus propios desechos, sin espacio para ponerse de pie. Estaban deshidratados, hambrientos y aterrados.

El personal del aeropuerto inmediatamente contactó a Animals Lebanon, quienes se apresuraron a socorrer a los bebés.

Animals Lebanon

¿Pueden creer que un juez tuvo que autorizar el retiro de los pequeños tigres del aeropuerto? Pero lograron rescatarlos a tiempo.

Las condiciones en que habían sido transportados les dejó necesitando atención completa. La orina había irritado su piel y tenían varias infecciones.

También los vacunaron, les pusieron microchips y, por fin, les dieron una alimentación adecuada y el amor que merecían.

Animals Lebanon

Mientras los tigres eran atendidos, investigación policial reveló que provenían del Zoológico Nikolaev en Ucrania.

Desde el 2012, su madre ha tenido al menos 12 cachorros, de los cuales al menos nueve habrían sido vendidos a compradores particulares.

Animals Lebanon

El personal de Animals Lebanon nombró a los tigres May, Tania y Antoun.

“May es la hembra con más confianza, y la primera en comer y explorar cosas nuevas. Tania sigue a May para mirar las cosas, es como su ayudante. Antoun es más tímido que ellas, pero todos juegan juntos y están mucho más tranquilos ahora”.

Jason Mier, Director Ejecutivo de Animals Lebanon

Animals Lebanon

Aunque ya están curados, todavía existe un peligro: El Zoológico Nikolaev los quiere de vuelta.

“Los felinos grandes valen miles de dólares en el mercado negro. El dueño está luchando por recuperarlos y nosotros luchamos por los tigres”.

Jason Miers

¡Los animales merecen vivir en libertad!

Puede interesarte