Por Leonardo Granadillo
22 julio, 2019

Cuando la perrita Maru se perdió sus propietarios ni siquiera se preocuparon por buscarla, les pareció bien ya que querían deshacerse de ella. Una vez que consiguió el camino a casa, la rechazaron.

Tener un perro amerita una gran responsabilidad, y es algo que hay que estudiar previamente y para lo cual es necesario estar preparado, cuando no es así, las cosas suelen salir bastante mal. Es como tener un «hijo de cuatro patas», a pesar de que exista mucha gente que no le guste el ejemplo, son seres grandiosos que ameritan bastante cuidado.

Alla Morozova (dueña de una perrera) de Novosibirsk-Rusia vendió a un perro a una pareja de otra ciudad (Krasnoyarsk), cuando la mascota tenía solamente cinco meses de edad. El animal siempre fue considerado muy cariñoso y muy bien portado, por lo que todos se imaginaban que iba a ser la compañera perfecta.

Lamentablemente 6 meses después, la dueña llamó a Alla para devolver a la mascota, ya que aparentemente se dio cuenta de que era «alérgica» a los animales, y solicitó devolverla a la perrera. Un asistente decidió ayudar a la perrita acompañándola durante el traslado, pero tras unos 200km de viaje, el tren se detuvo en una zona llamada Achinsk y el animal entró en pánico.

The Siberian Times

La mascota escapó y desapareció, el asistente llamó tanto a la familia como a la perrera, Alla pidió a los dueños que acudieran a la búsqueda del animal en Achinsk pero ellos se negaron.

«Eso me enojó. Los dueños no estaban molestos en absoluto, estaban como bueno, el perro está perdido y eso está bien. Esa fue su respuesta.»

Alla Morozova (dueña de la perrera) al Siberian Times

Alla publicó lo ocurrido y entregó folletos para rescatar a Maru, pero era imposible encontrarla. Dos días y medio después fue hallada en una zona industrial de Krasnoyarsk (ciudad donde vivía con la familia) tratando de regresar con sus dueños. Estaba muy cansada, con las patas rotas, la boca rota e incluso llorando.

Darya Stulinskaya

Se presume que la perrita siguió la dirección del tren, porque no se explica de otra forma su sentido de ubicación tan extraordinario. Una vez de regreso, los dueños ni se molestaron en atenderla (cosa que nos hace dudar bastante de esa alergia) y fueron voluntarios los que junto a Alla trabajaron para regresarla a la perrera.

Actualmente, Maru se encuentra con sus padres en la perrera recuperándose, a la espera de que se encuentre una nueva familia, la cual será bastante estudiada para que realmente la quieran.

OTS TV

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