Por Leonardo Granadillo
24 marzo, 2020

«La señal de que la madre dormía tranquilamente cerca, abriendo los ojos de vez en cuando para mirarme era un indicador de que no se sentían amenazados en mi presencia», comentó el fotógrafo Viikram Singh. Una obra de arte con naturaleza pura.

La naturaleza puede ser tan hermosa como desafiante. Entre su inmensidad y bellos paisajes, también también se ocultan condiciones extremas que pueden dificultar la vida de cualquier ser vivo. No obstante, las especies suelen tener rápida adaptación y se aclimatan, más importante aún, se apoyan entre sí para afrontar cualquier situación.

Ejemplo de ello lo que se encontró el fotógrafo Viikram Singh en su visita al Himlaya, la cordillera más alta del mundo. A aproximadamente 13.000 pies de altura el artista pudo observar a una mamá leopardo junto a sus crías, las cuales se estima tienen unos 18 meses de vida.

Viikram Signh

«En todos mis años de guiar e interactuar con algunos de los observadores de leopardos de las nieves y guías de parques más experimentados, nunca he oído hablar de una instancia en la que alguien haya observado y fotografiado a una familia de leopardos de las nieves tan cerca durante tanto tiempo», dijo Viikram al Daily Mail.

Viikram Signh

«Este sitio también era un lugar bastante inusual para detectarlos, ya que estaba en la ladera de una montaña donde podrían pasar desapercibidos fácilmente. Parecía que estaban bien alimentados y habían descansado durante el día en un lugar que los habría mantenido ocultos de la otra fauna y presas», prosiguió el fotógrafo.

Viikram Signh

Según describe el autor, los jóvenes depredadores tomaban turnos para trepar las rocas o disfrutar la vista, todo esto previo a retornar a su ‘hogar’ junto al calor de su madre. Tienen una especie de repisa rocosa donde se enrollan lo más cerca que pueden para aguantar los hasta -20ºC de temperatura.

Viikram Singh

«Caminaban verticalmente desde las rocas rotas donde descansaban y luego caminaban sobre una roca en mi dirección justo debajo de mí. Además de mí y los gatos, había algunas palomas de nieve encaramadas entre nosotros que también atraerían su atención. Entonces, caminaban mirándome a mí o a las palomas, luego cambiaban de dirección cuando se acercaban demasiado», dijo Viikram.

Singh estuvo un largo rato esperando captar las imágenes y vaya que valió la pena, según sus estimaciones, la madre durmió al menos durante 6 horas, y vio como los bebés (que descubrieron su presencia más no se incomodaron) se distraían con algunas palomas que circulaban por el lugar.

Viikram Signh

«Estaba sentado detrás de mi gran bolsa de cámara, con alrededor de un metro de nieve alrededor. Me quedé tan quieto como pude durante el tiempo que estuve allí. En ningún momento tuve miedo de los gatos, simplemente no quería que se molestaran y se fueran».

«La señal de que la madre dormía tranquilamente cerca, abriendo los ojos de vez en cuando para mirarme era un indicador de que no se sentían amenazados en mi presencia», dijo el autor.

Viikram Signh

Detrás de cada compilación fotográfica hay toda una elaboración. Gracias a Viikram por su arduo trabajo para mostrarnos estas maravillas de la naturaleza. Se dice que quedan menos de 10.000 leopardos de las nieves y su especie (aunque no se considera en riesgo de extinción) se califica como «vulnerable». Esperemos tenga una larga vida estos seres majestuosos.

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