Por Leonardo Granadillo
26 junio, 2019

Duele que su inocencia sea la que nos enseñe 😞. Las colillas de cigarros son el contaminante nº1 de los mares, y su filtro puede tardar 10 años en degradarse.

Todos amamos ir a la playa, apenas escuchamos la palabra vacaciones es una de las primeras cosas que nos viene a la mente, se dice que el mar nos transmite calma, que tiene esa capacidad de sacarnos por un momento da la rutina, pero tal como lo disfrutamos debemos respetarlo.

Es inaudito que con tantas campañas de conservación todavía veamos tantas personas que arrojan desechos en las playas afectando a todos los que integran el medio ambiente, a la flora y sobre todo a la fauna.

Ejemplo de ello fue la imagen captada por la fotógrafa especializada en aves Karen Catbird en las reconocidas playas de St. Pete en Florida. Ella es feliz tomando bellas imágenes de las amigas plumosas, no obstante, en uno de sus primeros planos se captó algo bastante desagradable:

Karen Catbird

Lo que ha podido ser una tierna imagen, nos muestra como un polluelo inocentemente trata de comer un alimento, el pequeño problema es que no hablamos de algo comestible, sino de una colilla de cigarro que confunde a estos bebés y que por si no sabias, es el principal responsable de la contaminación oceánica a nivel mundial.

Katherin Catbird

Distintos estudios se han hecho para dar seguimiento a esta mala costumbre, intentando crear conciencia y erradicarla. Un informe de NBC News explicó que de los 5,6 billones de cigarros que se producen al año la gran parte tiene un filtro creado a base de acetato de celulosa, que puede tardar hasta 10 años en desintegrarse.

NoButts

Cigarette Butt Pollution Project, también sostiene que dos tercios de los filtros terminan en lugares donde no deberían, como calles y la playa. Ocean Conservancy sigue esta línea indicando que en 32 años, 60 millones es la cifra de las colillas encontradas en ecosistemas marinos.

Disfrute la playa, pero respete su entorno.

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