Por Alejandro Basulto
3 diciembre, 2019

Todos los perros blancos acusaron al más oscurito del grupo, ¿discriminación?

Pobres perritos, el caso de a continuación es un ejemplo de que ni ellos están a salvo de pagar ante la justicia por sus delitos. Porque las normas son inquebrantables y para todos por igual, porque no importa que el ladrón sea una persona o un animal, ya que de igual manera tendrá que responder y pagar su robo con una sanción. Los robos no pueden quedar impunes, aún cuando el perpetrador sea un simpático peludo de mirada enternecedora. 

cacarasa meosa

Lo que se vio cuando un humano interrogó a cuatro tiernos perritos, por un supuesto plan perfecto, que terminó siendo frustrado cuando una salchicha con signos de mordedura canina les incriminó. Así fue como tres labradores blancos y un perro de color castaño oscuro tuvieron que dar cara por su robo, siendo expuestos y enjuiciados públicamente como ladrones en un video en youtube.

Las salchichas de la perdición | Pixabay

Ni si quiera se les respetó la presunción de inocencia, y como no son personas, no tuvieron derecho a un abogado perruno que les defendiera de las graves acusaciones en su contra. Su rostro de arrepentimiento no fue suficiente para que el humano dejara de incriminarlos molestamente por el robo que habían cometido.

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La vienesa que los delató, era la que en ese momento tenían frente a ellos, para que su culpa fuera aún más dolorosa. Tenían frente a ellos el objeto que intentaron robar y que por culpa de que su sustracción fue solo hecha a medias (unas cuantas mordeduras tan solo), se encontraban bajo una fuerte interrogación por parte de su humano.

Finalmente, llegó el minuto más crucial de la incriminación y juicio, que fue cuando les preguntaron quién había sido el que orquestó el robo. Y no tardaron los tres caninos blancos en acusar al perrito de color más oscuro. ¿Discriminación? Sí, muy posiblemente. Y además una falta de lealtad tal, que el acusado se quedó inmóvil de la sorpresa. 

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