Por Alejandro Basulto
31 marzo, 2020

Dejó a su rebaño ovejuno con tal de pasar más tiempo con sus amigos perrunos.

Siobhan Chierrel O’Kelly es una joven de 28 años que ha dedicado una buena parte de su vida a pasear perros. Ama a estos caninos que son conocidos por su amabilidad, lealtad y por lo juguetones que son. Y ella ha hecho de sus paseos, su trabajo. Uno que claramente le encanta, porque además, a ella no solo le gusta estar siempre junto a estos simpáticos perrunos, sino que también, vive y disfruta estando siempre acompañada de diferentes animales.

Siobhan Chierrel O’Kelly/Facebook

Cerca de su hogar ella tiene una granja con un caballo, dos ponis Shetland y bueno, los perritos de sus clientes que siempre están ahí para ella. Es de esas personas que adora tanto su trabajo, que pareciera hacerlo a tiempo completo. Pero a esta chica de Bampton, en Devon, le hacía falta otro animal a su vida.

Siobhan Chierrel O’Kelly/Facebook

Fue así como sumó a Chopsy, una oveja de 14 días, a su familia. Mientras crecía, Siobhan se preocupó de enseñarle a sus amigos perrunos que respetaran a los animales de la granja, lo que salió bien. Demasiado bien, de hecho. Debido a que cuando esta oveja tenía que regresar con su familia real al rebaño, el cordero en vez regresó corriendo para seguir en compañía de su nueva familia canina.

“Chopsy viene con los perros, camina con nosotros, juega con los perros en el campo, corre y cae, e incluso regresa corriendo cuando grito su nombre (…) Incluso sabe qué días están los perros aquí y grita a través del campo, mirándome con la cabeza y pidiéndome que la traiga (…) Ella se vuelve loca cuando ve a otro perro pasar por el sendero junto al campo también, es casi como si estuviera ladrando como lo hacen los perros con otros perros (…) No creo que los paseadores de perros sepan qué hacer con ella, especialmente cuando está siguiendo a su perro”

– contó Siobhan Chierrel O’Kelly a Daily Mail.

Mercury Press & Media

Con 11 meses, Chopsy es un perro más, caminando como ellos, corriendo cuando se le llama y gritando como sus amigos cachorros. En un principio Chopsy llegó con otro cordero, Minty, que murió por una hinchazón en el estómago. A raíz de eso, ella buscó devolverla a su ovejero rebaño, pero esta oveja tenía miedo de las otras ovejas, y quería quedarse como una canina más adoptada.

“A veces, cuando la gente nos pasa, ni siquiera se dan cuenta de que es una oveja porque corre con todos los perros, pero cuando la gente se da cuenta, dicen, ‘oh, Dios mío, ¿es una oveja?’ (…)  La entrené para que no huyera de los perros para que no tengan la emoción de la persecución (…) No le damos suficiente crédito a las ovejas, en realidad son animales muy inteligentes (…) Le enseñé a Chopsy a saltar y a moverse como lo haría un perro. Ella camina como ellos y estoy en el proceso de enseñarle a sonreír”

– dijo Siobhan.

Mercury Press & Media

Esta paseadora de perros afirma que incluso desde que era un pequeño cordero, que Chopsy solo ser juguetona. De hecho todas las ovejas son así, solo que pierden esa naturaleza debido a que no son sociabilizadas para jugar. Mientras que a esta oveja perruna, el hecho que esté siempre rodeada de perros, le ha ayudado a mantener su actitud inquieta. “Me encantan los animales y para mí todo se trata del vínculo que tienen con otros animales”, declaró felizmente Siobhan, abrazada a su cordero canino, Chopsy.

Puede interesarte